MORELIA, Mich., 26 de febrero de 2020.-  A la seguridad y la justicia en los tiempos de violencia recalcitrante que vive el país, deben dárseles múltiples miradas desde distintas posiciones, algunas incluso contrarias. Es el caso de libro Un modelo de paz y seguridad pública por México, autoría del magistrado Víctor Barragán Benítez y del General Gerardo Mérida Sánchez, qué fue presentado en la Universidad Latina de América (Unla).

Durante la presentación, realizada en el auditorio Enrique Luengo de esta universidad, su rectora, Mariana Sosa Olmeda, indicó que los temas de seguridad y justicia nos competen absolutamente a todos.

Manifestó que más allá de quienes integraron la mesa para presentar este libro, se debe buscar lo fundamental que es la seguridad y la tranquilidad que como sociedad se aspira, y son justamente los temas que se abordan en la obra el magistrado Víctor Barragán Benítez y el general Gerardo Mérida Sánchez. Éste último se encontraba en Oaxaca por lo que no pudo asistir a la presentación.

La académica manifestó que la obra plantea de manera muy clara y muy digerible, dos posturas encontradas respecto a cómo atender el tema de la justicia y la inseguridad frente a un delincuente. El magistrado Barragán se inclina por sí hablar y dialogar con los grupos criminales,  y que esto en algo abona a la pacificación y a la tranquilidad de la sociedad. Él estaría dispuesto a hacerlo, es decir, construir una mesa de diálogo y encuentro.

La otra postura, dijo, la del general Mérida, señala no estar dispuesto, bajo ninguna circunstancia, a dialogar con estas personas, solo durante su proceso y ya estando detenidos y tras de las rejas; “creo que son dos posturas, como ya dije, encontradas pero muy respetables porque en la obra ustedes encontrarán las razones que cada uno tiene para decir: ‘yo sí lo haría’ y quién dice: ‘yo no lo haría”.

A su vez, Jesús Vivanco, vicerrector de la UNLA y  comentarista de la obra, dijo que su enfoque va por el camino de la divulgación más que del análisis, y al respecto le encuentra cuatro planteamientos.

El primero, dijo, es el planteamiento del fracaso de la estrategia de seguridad nacional en los últimos dos sexenios, que ha resultado en una elevación de la violencia e inseguridad pública, con cifras en pasados sexenios de 250 mil muertos, comparado con la guerra de Irak que en su momento dejó a 150 mil.

El segundo planteamiento que abordó el vicerrector de la UNLA, es el hecho de que Michoacán ha sido elegido para ser lugar de ensayo para las estrategias, para  la experimentación social. Michoacán ha sido escogido para probar y experimentar, ha sido un laboratorio de pruebas de las estrategias de seguridad.

El tercer planteamiento y el más importante, dijo, es la creación de la Guardia Nacional (GN), ante la incapacidad de hacer frente hay problema de la inseguridad, podríamos ser testigos de un estado policial en periodo de guerra, indicó, y expuso que la Armada de México y el Ejército Mexicano son la base de este proyecto, y la GN tiene un lado riesgoso; si el estado vuelve a fracasar y sucede cuando ya de ha usado lo mejor, generará una desesperanza y caos mayor con vistas a una posible guerra civil.

El cuarto planteamiento está basado en dos propuestas: una, la creación y el reconocimiento de las autodefensas; y la segunda: el diálogo con los grupos delincuenciales.

Por su parte, uno de los autores, el magistrado Victor Barragán, expuso que basa su razón en los hechos y la pluralidad. Los hechos duros es la violencia creciente, sin embargo también está el cumplimiento y la aplicación de la ley, donde se falla con constancia. El autor indicó que desde la academia se habla de el fortalecer el estado de derecho, “pero la realidad nos ha venido arrinconando, hay regiones donde no hay estado de derecho, y cuando no existen, a ciudadano le queda callar y ser víctima o armarse y dar frente a lo que venga”.

Los mexicanos no estamos en desacuerdo en la situación del problema, en su descripción, dijo, el problema es la solución, buscar alternativas, aseveró, en este sentido lo de la justicia trancisional, un concepto muy amplio que tiene amnistía e incluso el diálogo con los criminales. México requiere de ya un proceso de paz, indicó el magistrado quien ejemplificó con el caso de Colombia.

Habló de una segunda propuesta, la cual es el derecho legitimo a la defensa, que se legisle y se amplíe el derecho a la legitima defensa bajo ciertos criterios y requisitos, que los ciudadanos tengan instrumentos de reacción ante situaciones inesperadas.

Finalmente, Hipólito Mora, líder ex autodefensa de La Ruana, habló sobre su experiencia en las autodefensas hace siete años, donde por una obligación tuvo que recurrir, junto a otros, a las armas “y eso no es correcto”. Estábamos solos y no se podían levantar denuncias, explicó, “generaban desapariciones hasta que un día no había más que enfrentar”, relató visiblemente emocionado el ex líder autodefensa.

Convocaron al pueblo para defenderse con miedo, en esta ocasión fueron unas 200 personas, dijo. “No son las armas lo que debemos tomar, créanme”, señaló Hipólito Mora, quien apostó por cambiar la forma de pensar. Dijo que los jóvenes pueden cambiar a México, pasando la voz, desanimando a otros jóvenes sobre la narcocultura. Se dijo con mucha fe y muy positivo de que cambien las cosas pero no a corto plazo.