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MORELIA, Mich., 9 de enero de 2026.- ¿Sabías que un volcán pudo haber influido en el inicio de la Peste Negra? Aunque esta pandemia del siglo XIV suele asociarse con ratas y pulgas, estudios científicos recientes sugieren que la historia pudo comenzar mucho antes y de una forma inesperada.
Investigadores de la Universidad de Cambridge y del Instituto Leibniz publicaron un estudio en la revista Communications Earth & Environment donde explican que, alrededor del año 1345, una gran erupción volcánica alteró el clima en Europa. Las cenizas y gases liberados a la atmósfera enfriaron el ambiente durante varios años, provocando veranos fríos y lluviosos.
Este cambio climático tuvo consecuencias inmediatas. Las cosechas comenzaron a fallar en distintas regiones y la escasez de alimentos se volvió un problema serio. Para evitar hambrunas, ciudades como Venecia y Génova importaron grandes cantidades de grano desde zonas del Mar Negro y Asia central.
Sin saberlo, esos barcos no solo transportaban alimentos. También llevaban ratas y pulgas infectadas con la bacteria Yersinia pestis, causante de la Peste Negra. Cuando los barcos llegaron a los puertos europeos en 1347, la enfermedad entró con ellos y se propagó rápidamente por el continente.
La relación entre el volcán y la peste no es directa, pero sí clave. La erupción alteró el clima, el clima afectó la producción de alimentos y eso cambió las rutas comerciales. Esa cadena de eventos creó el escenario perfecto para que la pandemia comenzara.
Este hallazgo nos muestra que las grandes epidemias no surgen de un solo factor. A menudo son el resultado de una combinación de fenómenos naturales y decisiones humanas que se conectan mucho antes de que aparezcan los primeros brotes.




