JIQUILPAN, Mich., 14 de marzo de 2019.- “Las Jornadas de Historia de Occidente que llevan varias décadas de presentarse en las instalaciones de la Unidad Académica de Estudios Regionales se han convertido sin duda en un referente de investigadores, académicos y sociedad en general de la región, el estado y el país”, señaló Adriana Sandoval Moreno, coordinadora de la UAER-CoHu-UNAM durante la presentación del libro 39 Jornadas de Historia de Occidente, Las resistencias en la historia (segunda parte) 5 y 6 de octubre 2017.

En el evento también quedó claro que ya se prepara el texto correspondiente a las jornadas de 2018 y desde luego hay todo un trabajo previo para octubre de este año para la celebración de las jornadas 2019, que por cierto se realizan en coordinación con Centro de Estudios de la Revolución Mexicana Lázaro Cárdenas, A.C., que preside Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano.

La presentación del texto también incluyó una dinámica en la que algunos jóvenes bachilleres obtuvieron ejemplares del mismo. María Teresa García García, Clementina Battcock, Alicia Bonfil Olvera, Luis Barjau, Mario Alberto Nájera Espinoza, José Rubén Romero Galván, Nora Reyes Castilla y Antonio García de León, son algunos de los especialistas que se dieron cita en ese octubre de 2017 y que forman parte del texto compilatorio hoy presentado.

Luis Prieto Reyes, fundador de las jornadas y director del Centro de Estudios de la Revolución Mexicana Lázaro Cárdenas A.C. expresó durante la inauguración de aquellas jornadas: “…hoy quiero recordar con ustedes algo de lo más entrañable de mis filias políticas: la Revolución Mexicana de 1910 y la Revolución Rusa de 1917”.

A la primera por su luminoso paso hacia la constitución de 1917, con Mújica y Jara ondeando las banderas de los derechos sociales de los pueblos.

La segunda, la gloriosa lucha rusa por hacer una realidad la utopía marxista, utopía con altas y bajas en su intento, en el terrible terreno de la historia del siglo 20. Más allá del abominable Stalin, queda como base hacia un mundo mejor, la presencia de Lenin, Lunacharski, Makarenko, Eiseintein, Meyerhold, Prokofirv y toda una espléndida generación que creyó en su verdad y que intento llevara una infinidad de pueblos al mundo del hombre hermano del hombre.

“No soy yo quien puede juzgar si esto se logró, solo sé que quedan muchos rescoldos y raíces del logro de esas utopías, rescoldos que con nuevas generaciones volverán a llenar de luces la negra noche que hoy por hoy nos envuelve”.