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MORELIA, Mich., 4 de marzo de 2026.- El auge de las tecnologías como la Inteligencia Artificial ha crecido en últimos años y se han convertido en una herramienta benéfica, siempre que se use de manera consciente y no en exceso, aspecto que a consideración de profesores, no está ocurriendo.
En un sondeo de Quadratín con profesores, coincidieron en que, ante el crecimiento de estas alternativas tecnológicas, los alumnos no han sido ajenos a ellas, se han actualizado y las usan para casi todas sus actividades, lo que obliga a los docentes a estar atentos ante riesgo de entrega de trabajos basados netamente en estas herramientas.
"Con la experiencia detectamos que hay tareas que no tienen una fuente correcta o no están bien documentadas y eso nos da la pauta para saber que ese trabajo está hecho con Inteligencia Artificial y hay información no verídica, y lo ideal es que se busque en libros reconocidos para que lo que obtiene de información le sirva en su conocimiento.
"En caso de detectar un trabajo con estas condiciones primero lo invalidamos, segundo, se habla con el estudiante para hacerle ver que no es adecuado ese tipo de acciones y se trabaja para que se involucre en la elaboración de mejores trabajos con conocimientos basados en información real y correcta", destacó el profesor Dante Cuauhtémoc.
"Creemos que se está generando un uso excesivo, irracional e imprudente de la Inteligencia Artificial en todos los contextos, desde pedir una definición, un concepto o algo más elaborado y vemos que se está haciendo un abuso irracional e ilógico de parte de los alumnos.
"El reto de las universidades es que estas acciones no se van a poder prohibir, y el desafío es que una vez que el alumno tenga contacto con la Inteligencia Artificial se pueda despertar en él un pensamiento analítico, crítico y de discernimiento sobre esa información que ha obtenido de la IA, pues ya no vale el presentar un ensayo porque se puede obtener por inteligencia Artificial, pero se debe cuestionar a los alumnos qué análisis o crítica se hace respecto al trabajo entregado", aseveró el especialista de la Universidad de Morelia, Leonardo Chauca.
"Tenemos que tener mucho cuidado porque los alumnos usan bastante la IA, como el chat GPT, y lo que les digo es que los alumnos deben razonar las respuestas y, como docente, uno no debe tomar como evaluación principal un trabajo porque es muy posible que tenga indicios de IA.
"Hay que decir que la Inteligencia Artificial no es mala, es muy buena herramienta, una revolución del pensamiento pero hay que enseñar a usarla para hacer el bien y no para que sean más flojos, pues muchos son evidentes, les falla un poco, se confían, no revisan ni cambian y uno como docente detecta porque se percibe un texto profesional que no está a su nivel y tienen incoherencias", destacó el profesor Rodrigo Mora.
Los profesores e investigadores coincidieron en que es fundamental que esta nueva tecnología se regule para evitar que los alumnos hagan un uso más excesivo que el que se ha realizado hasta el momento y los alumnos desarrollar mejor sus habilidades de lectura, comprensión y exposición escrita.




