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MORELIA, Mich., 6 de marzo del 2026.- La tarde del 8 de marzo, el cielo ofrecerá un espectáculo que podrá observarse a simple vista desde México: una conjunción entre Venus y Saturno. Durante unos minutos, estos dos planetas parecerán acercarse tanto que dará la impresión de que comparten el mismo punto en el firmamento, creando una escena llamativa para cualquiera que mire hacia el cielo al caer la tarde.
En astronomía, una conjunción planetaria ocurre cuando dos cuerpos celestes parecen alinearse desde la perspectiva de la Tierra. Aunque visualmente se vean muy cerca, en realidad permanecen separados por distancias gigantescas en el espacio. El fenómeno es simplemente un efecto de perspectiva provocado por las órbitas de los planetas alrededor del Sol, que en ciertos momentos coinciden en la misma dirección del cielo.
El mejor momento para observar este encuentro será justo después del atardecer, aproximadamente entre las 18:00 y las 18:45 horas, mirando hacia el horizonte oeste. Durante ese breve lapso, el cielo comenzará a oscurecer lo suficiente para distinguir los planetas antes de que ambos desciendan y desaparezcan bajo el horizonte, por lo que conviene comenzar a buscarlos unos 20 o 30 minutos después de la puesta del Sol.
Uno de los detalles más interesantes será el contraste entre ambos planetas. Venus, conocido como el lucero del atardecer, aparecerá como un punto de luz extremadamente brillante y blanco, ya que su atmósfera refleja gran parte de la luz solar. Por su parte, Saturno se verá más tenue y con un ligero tono dorado, pero lo suficientemente visible como para distinguirlo cerca de Venus.
Durante esta conjunción, los planetas parecerán estar separados por apenas un grado en el cielo, una distancia muy pequeña desde nuestra perspectiva. Para imaginarlo mejor, equivale aproximadamente al ancho de un dedo índice cuando se extiende el brazo hacia el cielo. Gracias a esta cercanía visual, quienes tengan binoculares incluso podrán observar a ambos planetas dentro del mismo campo de visión, algo que no ocurre todos los días.
Aunque desde la Tierra parecerán casi tocarse, la realidad es muy distinta. Venus orbita al Sol a unos 108 millones de kilómetros, mientras que Saturno se encuentra mucho más lejos, a cerca de 1,400 millones de kilómetros. Sin embargo, durante unos minutos, el cielo ofrecerá una ilusión fascinante: dos mundos separados por miles de millones de kilómetros aparentando encontrarse frente a nuestros ojos.