Desigualdad y gentrificación, efectos de Pueblos Mágicos, señala estudio
MORELIA, Mich., 10 de febrero de 2026.- En el marco de la presentación de la séptima edición del concurso Cuéntanos sobre tu científica favorita, autoridades y académicas de la Universidad Nacional Autónoma de México advirtieron que, pese a una década de conmemoración del Día Internacional de las Niñas y las Mujeres en la Ciencia, la participación femenina en el ámbito científico continúa marcada por rezagos estructurales.
Durante el anuncio realizado en el Centro Cultural UNAM Morelia, el coordinador del recinto universitario, Luis Felipe Rodríguez Cruz, señaló que la convocatoria busca visibilizar el trabajo de mujeres científicas y generar referentes desde edades tempranas, como una estrategia para contrarrestar estereotipos de género que siguen limitando el interés y la permanencia de niñas y jóvenes en disciplinas científicas.
En este contexto, se subrayó que la desigualdad comienza desde la formación académica. Como ejemplo, se expusieron cifras de la propia UNAM que reflejan la subrepresentación femenina en distintas carreras: en la Facultad de Música, solo 6 por ciento del alumnado son mujeres; en la licenciatura en Economía, apenas 30 por ciento, y en la Facultad de Filosofía y Letras, alrededor de 32 por ciento del estudiantado corresponde a mujeres.
La bióloga y divulgadora científica Wendy Zurita Valencia explicó que el concurso está dirigido a niñas, niños y jóvenes desde nivel preescolar hasta licenciatura, quienes podrán participar con un trabajo inédito e individual en formatos escritos, gráficos, sonoros o audiovisuales, con el objetivo de narrar la trayectoria y aportaciones de una científica a la que admiren.
No obstante, se advirtió que la brecha de género no se limita al acceso a la educación superior. La directora de la Escuela Nacional de Estudios Superiores Unidad Morelia, Yunuen Tapia Torres, sostuvo que las mujeres avanzan a un ritmo más lento que los hombres en el desarrollo de sus trayectorias científicas, particularmente en los sistemas de evaluación, reconocimiento y promoción académica.
Explicó que factores como la maternidad y la carga de cuidados siguen impactando de manera directa en las carreras científicas femeninas, lo que se traduce en desventajas para acceder a becas, ascensos y niveles superiores dentro del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores, sin que existan todavía mecanismos suficientes para compensar estas desigualdades.
Durante el conversatorio también se cuestionaron los modelos tradicionales de divulgación científica, al advertir que las actividades aisladas generan solo curiosidad momentánea si no existen procesos formativos continuos que acompañen a niñas y niños en el desarrollo de pensamiento crítico y vocaciones científicas.
Las participantes coincidieron en que el rezago de las mujeres en la ciencia no responde a falta de capacidad, sino a condiciones estructurales que incluyen estereotipos de género, modelos educativos poco incluyentes y esquemas laborales que no reconocen la corresponsabilidad en las tareas de cuidado.
Finalmente, se subrayó que iniciativas como el concurso buscan abrir espacios de visibilización, pero que cerrar la brecha de género en la ciencia requiere cambios de fondo en las políticas educativas, los sistemas de evaluación académica y la organización social del trabajo, si se pretende que la igualdad en la ciencia deje de ser un discurso y se convierta en una realidad.




