Revisan normativa universitaria para su actualización en la UMSNH
MORELIA, Mich., 8 de septiembre de 2026.- La Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) ha sido sometida a una asfixia financiera, acusó la rectora Yarabí Ávila este martes en conferencia de prensa convocada para abordar la situación financiera que atraviesa actualmente.
Al iniciar su mensaje, contó con la presencia del tesorero de la institución, Enrique Eduardo Román, y el secretario general de la misma, Javier Cervantes, para respaldar la postura sobre el escenario que enfrenta y que, dijo, pareciera una estrategia para presionar a la Casa de Hidalgo.
Aseveró que hay al menos cuatro rubros que son los causantes de la inestabilidad de las finanzas universitarias, siendo los principales un pago de 69 millones de pesos comprometidos para ayudas sindicales en el marco de la reforma constitucional, así como 25 millones de pesos que por aproximadamente 20 años se arrastró con un proveedor, y 40 millones de pesos como parte de un laudo laboral.
"La Universidad Michoacana es el espacio donde se debe mostrar madurez, sin pleitos, sin embargo, llega un momento al que denominó la asfixia financiera, que ocurre cuando se dan amenazas, donde nos quitan el oxígeno desde diferentes instancias que deberían ser autónomas".
Recordó que hubo como base una reforma constitucional fundamentada en cuatro aspectos: pensiones y jubilaciones, democratización, autonomía y presupuesto pleno, de los cuales solo la de pensiones y jubilaciones transitó sin tantas complejidades, pero el presupuesto pleno, a su consideración, no fue tan pleno.
"En el presupuesto pleno tenemos un 91 por ciento que corresponde al capítulo mil que son salarios, y nos queda 9 por ciento de presupuesto pleno para la operatividad de la Universidad, lo que significa que la Universidad debe trabajar con ingresos propios e ingresos generados para solventar todos los gastos que se necesitan en la universidad".
En contraste, agradeció al gobierno federal que ha mantenido atención a la situación que actualmente atraviesa la institución nicolaita y confía en que este respaldo se mantendrá en estos últimos meses que le restan a su rectorado.
"Las consecuencias de una asfixia financiera son altas, pues afecta la operatividad de la Universidad y se pone en riesgo proyectos de infraestructura que actualmente se desarrollan", afirmó.




