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MORELIA, Mich., 6 de mayo de 2026.- Viajar en un avión puede ser muy cómodo, eficiente, rápido y hasta económico, pero a cuántas personas les dan miedo las turbulencias, esa sensación que para muchos puede representar el momento más tenebroso del viaje, y es que una sacudida de un avión a la altura de un crucero (entre 30 mil y 40 mil pies, es decir entre 10-12 kilómetros) puede herir y hasta causar la muerte de los pasajeros, dañar aviones e interrumpir los horarios globales.
Así lo precisa la Organización Meteorológica Mundial (WMO por sus siglas en inglés) que a través de una investigación a fin de entender y predecir los peligros, especialmente, para poder predecir con horas de antelación posibles alteraciones climáticas y con ello avisar a los pilotos y compañías de aerolíneas a fin de prevenir posibles daños.
En el artículo denominado Transformando la investigación aeronáutica en cielos más seguros refiere que para entender y predecir mejor los peligros, científicos probaron nuevos métodos de previsión a lo largo de las principales rutas de vuelo, incluyendo Hong Kong-Singapur y Londres-Johannesburgo, para ello hicieron uso de la inteligencia artificial así como métodos probabilísticos e inteligencia pudieron detectar tormentas y turbulencias que a su vez comunicaron a los profesionales de la aviación para prevenirlos.
“Entre 2021 y 2025, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) abordó este desafío mediante la segunda fase del Proyecto de Investigación y Desarrollo Aeronáutico (AvRDP2). Liderado por el Programa Mundial de Investigación Meteorológica (WWRP), en colaboración con el Comité Permanente de Servicios para la Aviación (SC-AVI) de la Comisión de Servicios de la OMM y las partes interesadas del sector aeronáutico, el proyecto tuvo como objetivo fortalecer tanto la comprensión científica como el uso operativo de la meteorología aeronáutica.”
El estudio que aplicó diversas simulaciones capaces de predecir el nivel de tormenta, incluidas turbulencias inducidas tormentas eléctricas permitió que las técnicas mejoren la detección de las mismas y con ello mayor confianza al predecir un vuelo.
AvRDP2 desarrolló nuevas técnicas para mejorar la detección de CIT mediante simulaciones de alta resolución y una estimación más precisa de la tasa de disipación de remolinos, una medida de la intensidad del movimiento turbulento del aire que experimentan las aeronaves. Esto permitió una detección más fiable de peligros a niveles de vuelo.
El proyecto de investigación permitió el análisis de incidentes, como los ocurridos en 2022 por Hawaiian Aerlines en que una fuerte turbulencia hirió a decenas de pasajeros, y otro vuelo de Singapore Airlines 2024, donde hubo 100 heridos y una persona fallecida.




