MORELIA, Mich., 13 de abril de 2019.- Vigas en riesgo de caer, madera carcomida, cantera con alto deterioro y pisos desgastados son los elementos que se observan en una de las sedes de la Secretaría de Educación Pública (SEP) en Morelia.

Ubicado en la esquina que forman la avenida Madero y la calle Álvaro Obregón, en pleno Centro Histórico, esta edificación exhibe desde la fachada un abandono evidente que implica riesgo para los usuarios y trabajadores.

Justo parte del personal que labora en la dependencia explicó que esto ha generado incertidumbre, debido a que consideran que la sede no es apta para que se siga trabajando en su interior y ya lo han reportado desde hace varios años.

“No es una situación segura, ya tiene mucho tiempo que está en aparente restauración y que necesita rehabilitación, sí; vino Protección Civil y de hecho acordonaron una parte y la sugerencia de ellos fue quitar peso y tomar precauciones”, comentó la trabajadora identificada como Sandra Luz Román.

A pesar de que Protección Civil en 2006 entregó documento en el que se establece que este representa un riesgo para quienes laboran en el edificio, por lo que se procedió a pedir al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y a la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas (SCOP) un dictamen técnico para emitir uno final por parte de PC.

Sin embargo, desde ese año no se ha dado mayor avance y ello ha implicado que los trabajadores sigan desarrollando sus actividades habituales, pese al peligro que implica el edificio, que data del siglo 18.

“Esto ya no es apto, incluso de la Dirección de Primarias que es a la que pertenecemos nosotros, ya nos mandaron un oficio diciendo que nos ubiquemos, pero a nosotros no nos corresponde eso sino a la Secretaría la que tiene que resolver esto porque sí es muy peligroso y lleva años en que este edificio es una bomba de tiempo”, refirió María Carmen Valdez, que también trabaja en la dependencia.

Pese a ello, no se les ha notificado algún cambio de oficinas, y ellos han hecho un insistente llamado a las autoridades a que atiendan el tema, ya que el pasado 19 de marzo se cayó una viga, y ante ello solo circularon el sitio para no pasar pero no se ha levantado y temen que eso se repita en una zona en horario laboral.

A la par de las vigas de madera que son un riesgo hay algunas partes de cantera que por la humedad se ha fragmentado y algunos trozos desprendido, afortunadamente sin causar heridas a alguien, pero no quieren que eso ocurra para que la autoridad actúe.