MORELIA, Mich., 17 de abril de 2014.- Como respuesta a la crisis de la pérdida de biodiversidad en Michoacán y como medida para atender esta problemática la Facultad de Biología de la Universidad Michoacana en coordinación con la Secretaría de Urbanismo y Medio ambiente (SUMA) y la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR), desarrollan el proyecto de investigación denominado Conservación de la Biodiversidad en Comunidades Indígenas (Coinbio)”.

 

Dicho trabajo de investigación, es el resultado de un estudio de maestría que actualmente lleva a cabo la alumna Delia Calderón Cano, bajo la asesoría del investigador nicolaita Javier Salgado Ortiz, en el laboratorio de Investigación en Ornitología de la Facultad de Biología de la UMSNH.

 

Al respecto, el investigador Javier Salgado Ortiz, comentó que el proyecto sobre “Conservación de la Biodiversidad en Comunidades Indígenas” en el Estado de Michoacán, se implementó a partir del 2002 y fue hasta el 2013 cuando la Secretaría de Urbanismo y Medio ambiente (SUMA) y la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR) unieron esfuerzos para participar en él.

 

Señaló que este proyecto, busca promover la conservación efectiva de la diversidad biológica en ejidos y comunidades indígenas de regiones consideradas como prioritarias por contener una alta riqueza biológica y para poder lograrlo dijo, “se han implementado una serie de acciones de proyectos productivos, así como el fortalecimiento del capital social, basado en la conservación y aprovechamiento sustentable de los recursos naturales, empoderamiento de los valores culturales y de las prácticas tradicionales”.

 

Al respecto la tesista Delia Caldera Cano, señaló que México al igual que muchos otros países apostó a las Areas Naturales Protegidas (ANP) como la estrategia principal de conservación; dichas áreas dijo, cumplen con varios objetivos además de proporcionar una multitud de beneficios tanto para la conservación de la biodiversidad, como para los pobladores de zonas aledañas que con frecuencia dependen de recursos naturales encontrados dentro y fuera de las áreas naturales protegidas.

 

Sin embargo, consideró que estas estrategias, “no han logrado cumplir adecuadamente los propósitos iniciales,  ya que en ocasiones ha motivado conflictos sociales debido a que ejidos y comunidades rurales establecidos en áreas consideradas de importancia ecológica, fueron excluidos como consecuencia de los decretos y sus tierras fueron expropiadas, propiciando con ello conflictos de tenencia de la tierra, lo cual, contrario a lo deseado, provocó un serio deterioro ambiental en estas áreas y su entorno”.

 

Señaló que en las últimas dos décadas, se han implementado diversos programas gubernamentales de apoyo a proyectos productivos en la zona rural de México, como una herramienta importante para detonar la economía local, ligados a la intención de promover y motivar un mejor uso de los recursos naturales y más recientemente, con la finalidad de promover el manejo sustentable y la conservación de flora y fauna silvestre a nivel local.