Dona Toyota México un automóvil al CRIT Morelia; suman 100 en el país
MORELIA, Mich., 6 de agosto de 2017.- El país requiere invertir la pirámide de la distribución de los ingresos captados por impuestos y contribuciones actualmente vigente, con el objetivo de disminuir la centralización de los recursos públicos que mantienen a los estados y los municipios con elevadas tasas de dependencias respecto de la Federación en materia de sus presupuestos a ejercer, señaló Silvano Aureoles Conejo, gobernador de Michoacán.
Aureoles Conejo mencionó, luego de la instalación del Consejo Ciudadano para el Desarrollo Integral de Huetamo, que en México ha prevalecido una cultura centralista, por lo que “somos una sociedad que ha desarrollado ideas enfocadas al centro, todo lo queremos centralizar y eso genera problemas; uno muy grave para México es el centralismo financiero”.
Mencionó que la gran mayoría de los impuestos, contribuciones y derechos en México los cobra el gobierno federal y sólo pocos, los menos redituables, son competencia de estados y municipios, como es el caso del impuesto predial, “que nadie quiere, se lo dejaron a los presidentes municipales, quienes tampoco quieren cobrarlo, porque se trata de sus vecinos y conocidos”.
Así, los municipios michoacanos se encuentran sujetos al dinero que procede del centro, específicamente de Ciudad de México y de Morelia, en tanto que la entidad enfrenta que el 94 por ciento de sus ingresos procede de las arcas federales y sólo el seis por ciento consisten en recursos propios.
Recordó que impuestos, contribuciones y derechos pagados por la ciudadanía se distribuyen en un 80 por ciento al gobierno federal y en un 20 por ciento a los estados y municipios, por lo que de cada peso de recursos públicos, 15 centavos corresponden a los estados y cinco centavos, a los municipios, “lo que no alcanza a pagar ni el alumbrado público”.
Lamentó que este esquema mantenga invertida la pirámide, ya que pese a que la Federación percibe la mayor proporción de ingresos públicos, a los alcaldes es a quienes llegan las demandas más fuertes de la población.
“Pobres presidentes, lo único que les queda es tratar bien a la gente, para que cuando la gente vaya digan que no me resolvió nada, pero qué bien me trató; esto, cuídenlo compañeros, porque es lo único que nos queda”, aseveró Aureoles Conejo.
Reiteró que incrementar los recursos propios a estados y municipios es fundamental porque es un tema de gobernabilidad, que permitiría dotar de más y mejores herramientas de atención a la sociedad a los niveles de gobierno más próximos a la misma.




