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MORELIA, Mich., 22 de mayo de 2025.- La región de la Meseta Purépecha de Michoacán es un punto de gran riqueza ancestral, tanto en lo cultural e histórico, como en recursos naturales y producción agrícola, misma que brinda gran relevancia en el estado y ha llamado la atención de un grupo de especialistas.
Cuatro investigadores unieron, hace poco más de un año, su inquietud por fortalecer lo que en esa región se produce y priorizaron un producto básico, nutritivo y fundamental para los habitantes: el maíz criollo, particularmente el azul y el blanco.
El esfuerzo lo encabezan las doctoras Erika Piña Romero, Jeannette Bayuelo Jiménez y Patricia Delgado Valerio, de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, y el doctor Víctor Ruiz, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) Campus Morelia.
Ellos han dedicado tiempo y esfuerzo al proyecto Red de producción y comercialización de la cadena maíz-tortilla en la Meseta Purépecha: un enfoque agro-ecotecnológico y de economía social solidaria, con apoyo de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti), antes Conahcyt.
Erika Piña Romero, responsable técnica del proyecto y coordinadora del eje de Economía Social y Comercialización, afirmó que el objetivo central es fortalecer este ancestral producto alimenticio en los municipios más representativos de la región y que se encuentra en su segunda etapa.
El objetivo es ayudar a la conformación de una red de distribución y comercialización del maíz criollo en los municipios de Charapan, Paracho, Nahuatzen, Tingambato y Cherán, e inició en 2024 y terminará en 2026".
Cada uno de los doctores involucrados encabeza un eje toral para el desarrollo y alcance de los objetivos: Erika Piña coordina el eje de Economía Social y Comercialización; Víctor Ruiz, el eje de Ecotecnologías; Janet Sofía Valluelo Jiménez, el eje de Producción, y Patricia Delgado Valerio, el eje de Monitoreo de Transgénicos.
El primer eje en esta cadena del proyecto es el enfocado a la producción, con la doctora Janet Sofía, quien refirió que es indispensable que los productores de 12 localidades conozcan las condiciones del suelo, cómo mejorarlo, fortalecerlo, nutrirlo y hacer que el maíz que obtengan sea de la más alta calidad.
"Queremos evaluar cuáles son los puntos críticos que merman la producción de maíz nativo en esta región de la Meseta Purépecha y utilizar aspectos agroecológicos que mejoren la producción de maíz, apoyar a los productores desde el punto de vista técnico-productivo y favorecer a través de estrategias biológicas el incremento en la producción".
Una vez que se obtiene el maíz con técnicas naturales, pero respaldada por novedades científicas, viene el eje de la Transformación con el doctor Víctor Ruiz, que define el uso de estufas especiales para la cocción del maíz y transformarlo en tortillas, principalmente, aunque pueden ser otros productos que tengan como base el maíz.
"Tenemos 10 estufas instaladas con las que hemos hecho el primer piloto para empezar a capacitar a la gente en cómo usarlas y empezar a preparar los primeros alimentos, que van desde la cocción del nixtamal hasta la elaboración de tortillas, y hemos trabajado con ellos y ya están muchos muy entusiastas de cuándo van a empezar a hacer tortillas en mejor forma y mayor cantidad, y es en la parte que estamos por definir".
Otra etapa fundamental en este proceso es la de Monitoreo de Transgénicos, con la doctora Patricia Delgado Valerio, que se encarga de que en la transformación del maíz no se incluya ningún tipo de producto externo no natural, como harinas procesadas, para que no altere el producto en textura o sabor.
Finalmente, la etapa de comercialización es de los objetivos centrales del proyecto, pues es el paso con el que pretenden ayudar a que ese maíz y producto transformado en tortilla pueda venderse a un precio justo y en un mercado que valore este proceso donde no intervienen productos químicos.
"En esta fase es ayudarlos a comercializar y tener un mejor ingreso, y mejorar sus ingresos, pero no tanto bajo la lógica de acumular dinero, sino inicialmente en consumo comunitario o de la mano de comercio colectivo y dar lugar en un futuro a cooperativas".
En esa apuesta se encuentran, de buscar dónde vender este producto, primero en comunidades y en un futuro en puntos de venta externos, incluso, sin descartar que el campus de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) pueda fungir como centro de recepción del producto tortilla y entregarlo a los compradores finales, pero esto aún faltaría definirlo en una próxima etapa del proyecto.




