MORELIA, Mich., 30 de junio de 2020.- En riesgo se encuentra la entrega de las vías laterales de la avenida Madero Poniente, por adeudos a las empresas contratistas, la indicación de cambio de ejecutante de la obra y suspensiones ordenadas por la supervisión externa de los trabajos, refirió Jesús Antonio Maziel Contreras, presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) en Michoacán.

Si bien la expectativa de la administración municipal es que la obra estaría concluida hacia el 15 de julio, para su entrega a la población a finales de ese mes, la problemática actual llevaría a que los trabajos no finalizaran “ni siquiera este año”.

Maziel Contreras señaló que, al momento, las 21 empresas constructoras participantes en la rehabilitación de las laterales de la avenida Madero Poniente registran un avance por entre el 55 y el 60 por ciento del proyecto, que equivale a entre 60 y 70 millones de pesos ejecutados.

Sin embargo, únicamente se han pagado 29 millones de pesos de este monto, además que se tienen pendientes de entrega estimaciones.

A esta condición, se agrega, detalló Jesús Antonio Maziel, la orden a las empresas que recibieran en 2019 en licitación pública el proyecto de no proseguir los trabajos, debido a que estos recaerán en una nueva empresa, también local.

La causal de este cambio, según se mencionara a los contratistas, fue la falta de calidad de las acciones realizadas al momento, así como el rezago en la ejecución de la iniciativa, argumento que el presidente de la CMIC en Michoacán rechazó.

Explicó que las empresas contaron con la supervisión externa de una empresa procedente de Hidalgo, la que atendió la labor en los cuatro frentes constituidos para llevar a cabo las actividades y que presumiblemente habría ignorado los señalamientos de los contratistas en torno de la existencia de infraestructura inducida no reportada, así como de alternativas de solución propuesta.

Recordó que durante la ejecución de los trabajos se detectó una línea de gas natural a cerca de 50 centímetros de la superficie, lo que hacía complicado excavar undemla cual no se tenía conocimiento, “incluso los vecinos no sabían de este gasoducto o pensaban que era una tubería de agua”.

Pese a que las empresas enviaron a la supervisión externa y a la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) oficios, los que cuentan con acuse de recibido, informando esta situación y con propuestas de solución adjuntas, no recibieron una respuesta y, en la última semana , tuvieron la orden de parar los trabajos, debido a que serían reemplazadas por otra constructora, también local.

El rezago afecta sobre todo al lado norte, en tanto que desde marzo pasado el lado sur se encontraba pavimentado, únicamente a la espera de la colocación de luminarias y otro mobiliario urbano.

Maziel Contreras apuntó que previo a esta decisión la empresa supervisora indicó en reiteradas ocasiones a las constructoras paro en los trabajos, sin exponer a satisfacción la causa de los mismos.

Ahora, señaló el presidente de la CMIC en la entidad, la vialidad enfrenta de 10 a 12 días de retraso en la realización de sus trabajos, donde cada día de atraso se traduce en cuatro a cinco días que se requiere ampliar el plazo de ejecución.

Aseveró que la organización se encuentra preocupada por lo que considera una “decisión al vapor” y por la ausencia de respuestas por parte de la Sedatu ante los cuestionamientos de las constructoras sobre la dispersión de pagos y estimaciones y la calificación de falta de calidad en los trabajos desempeñados.

Así, pidió a la autoridad federal efectuar los pagos pendientes a las 21 empresas participantes en los trabajos, además de presentar las pruebas de la falta de calidad que habría motivado la entrega del proyecto a otra constructora.

“Si hablan de calidad, que se demuestre; pedimos que se pague lo ejecutado y se nos explique por qué se dejan fuera a las empresas que estuvieran a cargo de los trabajos”, reiteró.

Tras insistir en que, con independencia de la empresa que ejecute la obra, no se tendrán avances significativos en tanto no se resuelvan los problemas generados por la falta de pago y por la ausencia de respuesta a los señalamientos de las dificultades producidas por la infraestructura inducida: “a ese ritmo no se va a terminar ni en este año”.

Lamentó que la que se proyectó como una obra que podría mejorar la economía del sector y de la población, puede resultar en un problema “muy grave”.