Amigos Empresarios de Michoacán acerca financiamiento a pymes
MORELIA, Mich., 1 de marzo de 2026.- El economista Heliodoro Gil Corona advirtió que la escalada del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán puede detonar un alza en el precio de las gasolinas en México, con efectos directos en la inflación, el poder adquisitivo y la economía de estados como Michoacán.
En entrevista con Quadratín, señaló que “todo momento de guerra, como prácticamente diría está sucediendo con la participación directa de los Estados Unidos en Medio Oriente, pues trastoca el funcionamiento de la economía mundial”.
Explicó que el primer impacto se concentra en el mercado energético. “El fenómeno más fuerte que van a vivir los países a nivel general es el precio internacional del petróleo”, indicó, al precisar que los referentes como el Brent del Norte y el West Texas Intermediate ya se ubican arriba de los 70 dólares por barril.
Advirtió que, si el conflicto se prolonga durante este año, el crudo podría alcanzar picos de hasta 100 dólares por barril, lo que implicaría “grandes costos económicos, sobre todo en países o regiones donde se carece de esta materia prima fundamental para la actividad industrial, fundamental para la comunicación, fundamental para la movilidad de mercancías y de personas”.
Para México, el escenario es de doble filo. Por un lado, un repunte en la mezcla mexicana podría favorecer a Petróleos Mexicanos y mejorar las finanzas públicas.
“La mejoría del precio internacional de la canasta mexicana puede mejorar sin duda a la empresa Pemex en específico y puede tener un efecto positivo en las finanzas públicas del gobierno federal”, sostuvo, al recordar que el sector exportador petrolero ha mostrado decrecimiento en los últimos dos años.
Sin embargo, el economista enfatizó que México importa alrededor del 40 por ciento de la gasolina que consume desde Estados Unidos, por lo que un aumento internacional del petróleo podría trasladarse al mercado interno.
“Puede generar en expectativa de que las gasolinas empiecen a aumentar”, advirtió, lo que implicaría presiones en los costos de producción, transporte y movilidad, además de efectos en cadena sobre la canasta básica.
Gil Corona consideró que este escenario podría alterar las previsiones inflacionarias. La meta de acercar la inflación al 2 por ciento hacia finales de 2026 podría no cumplirse e incluso ubicarse “por encima de la tasa máxima de tolerancia del 4 por ciento”.
Si la inflación rebasa lo previsto, “va a afectar el poder adquisitivo del salario”, puntualizó, pese al aumento relevante del salario mínimo en 2026. A su juicio, esto podría traducirse en un debilitamiento del consumo y en afectaciones a los mercados locales, incluido el de Michoacán.
En cuanto a las remesas, fundamentales para la economía michoacana, explicó que su comportamiento depende más de la política migratoria en Estados Unidos que del conflicto en Medio Oriente.
Recordó que el año pasado las remesas se contrajeron 4.5 por ciento y que la expectativa para 2026 es un nuevo decrecimiento de 1.3 por ciento, con un estimado cercano a 5 mil 400 millones de dólares.
“La capacidad de ahorro de los paisanos en Estados Unidos se ve mermada por movimientos de trabajo, de oportunidades, de los riesgos, de la incertidumbre”, señaló.
Finalmente, advirtió que el conflicto no estaba contemplado en los escenarios oficiales. “Este acontecimiento no estaba en el radar de las expectativas económicas que recientemente dio a conocer el Banco de México, tampoco está en el radar de la política económica prevista por el gobierno federal para el 2026”.
Por ello, llamó a dar seguimiento puntual a los indicadores clave, como crecimiento económico, tasas de interés, mercado bursátil y comportamiento del peso frente al dólar, cuya apreciación el año pasado fue cercana al 14 por ciento.
“Hay que subir las antenas, hay que tener mucha prudencia, hay que tener nuestras reservas”, concluyó.




