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MORELIA, Mich., 1 de mayo de 2026.- El adeudo con viudas y beneficiarios de trabajadores fallecidos en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) se arrastra desde 2018 y asciende a alrededor de 180 millones de pesos. En 2026 se han pagado 48 millones y se promovieron 11 denuncias ante la Contraloría por pendientes heredados, informó el tesorero Enrique Eduardo Román García.
Desde hace varios meses, un grupo de deudos de exfuncionarios nicolaitas fallecidos ha emprendido un movimiento denominado Colectivo Legado Vindicación, desde el cual han visibilizado el incumplimiento en el pago de prestaciones como pago de marcha y seguros de vida.
“El pago de marcha viene desde 2018, 2019, 2020, 2021 y 2022. Cuando nosotros llegamos encontramos estos adeudos”, afirmó el tesorero de la UMSNH en entrevista con Quadratín.
Indicó que sólo por ese periodo el rezago ronda los 85 millones de pesos, correspondiente a la administración encabezada por el exrector Raúl Cárdenas Navarro, al que se sumaron otros pendientes detectados en la entrega-recepción, como adeudos a proveedores, retenciones de ISR, cuotas al Seguro Social y manejo de cuentas.
Román García explicó que al asumir la actual administración en 2023 no sólo se identificaron adeudos por pago de marcha, sino una cadena de compromisos financieros incumplidos.
“Había pendientes no solamente en pago de marcha, también proveedores, impuestos, Seguro Social. Todo eso se presentó a la Contraloría y al Órgano de Control Interno”, señaló.
Detalló que se promovieron alrededor de 11 procedimientos por irregularidades, incluyendo deficiencias en la entrega administrativa, cuentas bancarias y obligaciones fiscales no cubiertas.
El tesorero subrayó que la universidad enfrentó un escenario de déficit presupuestal severo que impedía atender estos pasivos heredados.
“Teníamos un presupuesto deficitario que no nos permitía hacer frente a estos compromisos”, indicó.
Explicó que la prioridad fue sostener la operación básica: pago de quincenas, aguinaldo, aportación de depósito y prestaciones contractuales.
Recordó que incluso el aguinaldo se pagaba diferido en años anteriores y que hoy se cubre puntualmente.
“El presupuesto alcanzaba apenas hasta noviembre. El resto se tenía que cubrir con ahorros”, explicó.
Román García detalló que el 91 por ciento del presupuesto se destina a servicios personales, mientras que apenas el 8.5 por ciento corresponde a gasto operativo.
“No hay recurso para obra dentro de ese esquema. La infraestructura se hace con ingresos propios”, dijo.
Además, subrayó que los recursos federales y estatales están completamente etiquetados.
“La Federación y el Estado te dicen en qué gastar. No podemos tomar ese recurso para pagar pasivos”, afirmó.
Pese a ese margen limitado, aseguró que la administración comenzó a cubrir el adeudo a viudas en 2026.
“Hemos pagado alrededor de 48 millones de pesos en este ejercicio, con puros ahorros”, detalló.
Añadió que en algunos casos se ha cubierto cerca del 50 por ciento, quedando pendiente el resto conforme a la suficiencia presupuestal.
El tesorero advirtió que el problema no sólo es histórico, sino estructural.
Señaló que existen alrededor de 39 millones de pesos en gratificaciones por antigüedad no cubiertas entre 2018 y 2023.
Además, denunció que en 2022 se autorizaron jubilaciones sin respaldo financiero.
“Se jubilaron trabajadores sin techo financiero y esos compromisos nos llegaron”, afirmó.
Indicó que actualmente alrededor de 500 trabajadores están en proceso o en condiciones de jubilarse.
Cada caso puede implicar pagos de entre 200 mil y hasta 900 mil pesos.
“La universidad se está haciendo vieja, la pirámide se está invirtiendo y eso incrementa estos costos”, explicó.
Román García rechazó la narrativa de que la universidad tiene recursos suficientes o excedentes. Cuestionó el uso del término “presupuesto pleno”.
“Ese término es muy político. Es un presupuesto constitucional, no significa que alcance para todo”, sostuvo.
Detalló que en 2024 se ejercieron alrededor de 4 mil 330 millones de pesos y en 2025 se asignaron 4 mil 452 millones. El incremento real fue de apenas 120 millones de pesos.
“No son 700 millones. Ese incremento se absorbe entre inflación y política salarial”, señaló.
Dejó claro que el presupuesto constitucional, denominado presupuesto “pleno” está diseñado únicamente para atender el ejercicio fiscal en curso.
Esto quiere decir que no puede utilizarse para saldar deudas de años previos ni para compromisos derivados de negociaciones futuras.
Explicó que antes el déficit se cubría con recursos extraordinarios de la Federación y el Estado. Eso ya no ocurre.
La universidad ahora opera con un esquema fijo derivado del convenio marco.
Este establece aportaciones progresivas hasta alcanzar el 50-50 en 2027.
Actualmente la Federación aporta 50.77 por ciento y el Estado 49.23 por ciento.
“Eso da estabilidad, pero no dinero adicional”, puntualizó.
El Tesorero explicó que varias prestaciones contractuales no están contempladas en el convenio federal.
Entre ellas el aguinaldo completo de 60 días y la aportación de depósito.
Esto obliga a la universidad a cubrirlas con recursos propios.
“Hay prestaciones que no están reconocidas y tenemos que cubrirlas con ahorros. Ahí está el desequilibrio”, indicó.
Frente al movimiento de viudas, el funcionario reconoció la dimensión social del problema.
“Es un tema muy sensible. Conocemos la situación”, expresó.
Sin embargo, insistió en que la solución no puede ser inmediata.
“Tienes que jalar la cobija de un lado y descubres otro”, dijo.
Finalmente, planteó que el saneamiento financiero tomará tiempo.
“No podemos salir de una crisis y correr un maratón. Es un problema estructural que se tiene que ir atendiendo poco a poco”, concluyó.




