MÉXICO, DF., 17 de diciembre de 2015.- Como resultado del cierre total de áreas y el incremento de 4.2 por ciento nominal aplicado en enero de 2015, la ganancia del salario mínimo en términos reales, sería de 4.1 por ciento al cierre de este año (asumiendo una inflación menor a 3 por ciento) en comparación con diciembre de 2014, lo cual representa la mayor recuperación del mínimo en 40 años.

Refiere que, entre 2012 y 2015, el minisalario recuperó el 4.8 por ciento de su poder adquisitivo; datos de la Encueta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) indican que el ingreso por trabajo remunerado aporta 54.5 por ciento del ingreso total de los hogares mexicanos “y tuvo un incremento real para el conjunto de las casas, de 7.6 por ciento entre 2012 y 2014”.

Asimismo, el Consejo Nacional de Evaluación creó el Índice de Tendencia Laboral de la Pobreza con Intervalos de Salarios, para conocer la tendencia del poder adquisitivo, en el que se observa una disminución de 4.2 por ciento en el tercer trimestre de 2015, lo que significa un incremento de la población que puede adquirir la canasta alimentaria con su sueldo.

Ello se debe a la recuperación del ingreso laboral per cápita que reporta un aumento de 5.9 por ciento en términos reales, debido a la inflación inferior a 3 por ciento.

Precisa el documento que la evolución favorable del empleo formal permanente es resultado de la implementación de las reformas Hacendaria y Laboral, que han aumentado los incentivos a la formalidad y la mayor productividad de los trabajadores. En particular, refiere, la puesta en marcha de esta última reforma es una de las principales medidas para aumentar el porcentaje de empleos permanentes y los salarios en términos reales.

En cuanto a la pobreza, indica que de acuerdo con la medición realizada por el CONEVAL en 2014, en la población indígena se redujo la carencia por acceso a los servicios de salud, entre 2012 y 2014, al pasar de 24.3 a 19.5 por ciento. También disminuyó la población con carencia por accesos a la seguridad social de 81 a 79.4 por ciento. Otra de las carencias que se contrajo, fue la calidad y espacios en la vivienda, al ubicarse de 34.3 a 32.2 por ciento. El rezago educativo también se redujo de 34.1 a 33.9 por ciento.

En lo referente a la Cruzada contra el Hambre, el Ejecutivo responde que desde enero 2013 que se puso en marcha esta estrategia integral de inclusión y bienestar social se ha logrado beneficiar a 400 municipios en la primera etapa.

Explica que, de acuerdo con un estudio realizado en 5 municipios de la Cruzada contra el Hambre: Zinacantlán, Chiapas; Guachochi, Chihuahua; San Felipe del Progreso, Estado de México; Mártir de Cuilapan, Guerrero y Tehuacán, Puebla, permitió identificar el impacto positivo en los indicadores de pobreza, especialmente de pobreza extrema y carencia alimentaria.

Subraya que a fin de mejorar los resultados de la estrategia se diseñó el Sistema de Focalización de Desarrollo (SIFODE), con el propósito de identificar los hogares en condiciones de pobreza extrema y se realizó un modelo alternativo para la generación de ingresos que permita una salida productiva a este sector que logré mejorar sus ingresos.