Psycho Clown, Mr. Iguana y Abismo Negro Jr. regresan a luchar en Morelia
MORELIA, Mich., 17 de septiembre de 2026.- La elección de un luchador entre adoptar el personaje de técnico o rudo está estrechamente relacionada con su personalidad, su forma de expresarse corporalmente y, especialmente, con la manera en que se desenvuelve fuera del ring, consideraron los luchadores de Morelia, Brandon Storm y Farkas.
Entrevistado para Quadratín en el marco de una rueda de prensa, el rudo Brandon Storm explicó que él es conocido dentro de la escena independiente por su carácter y personalidad, que él mismo define como “ojete”.
“Va mucho con tu personalidad, con cómo eres fuera del ring y tu expresión corporal. Hay gente que, cuando la ves, se ve bondadosa, que no mataría ni una mosca. Yo siempre he sido explosivo, siempre he sido ojete. Así que todo lo que yo traigo afuera lo metí adentro y así he ido funcionando”, expresó.
Cuenta con cuatro años de entrenamiento como luchador profesional y considera que la lucha libre debe entenderse como una disciplina que combina elementos deportivos y artísticos.

Por su parte, el técnico Farkas cuenta con cinco años de entrenamiento y está próximo a cumplir dos años como luchador profesional. Su elección por el personaje de técnico surgió a partir de un sueño que tuvo desde que presenció por primera vez una función del reconocido luchador Místico.
“Era un sueño que no sabía que tenía. Desde la primera función que vi de Místico dije: ‘Quiero ser ese’ y afortunadamente, creo que lo estamos cumpliendo”, relató.
Ante las críticas de quienes cuestionan que la lucha libre sea real, los luchadores señalaron que se trata de una disciplina de riesgo que combina habilidades físicas y teatrales.
“Si vas a ver una película en el cine, no crees que lo que ves en el cine es real. Si vas a ver una obra de teatro, no quieres ver realidad. Lo único real es tu vida. Esto es un arte, al igual que un deporte. Es una forma de arte igual que el cine, igual que el teatro. Tiene que ver con habilidades físicas y artísticas”, explicó Brandon Storm.
Para los luchadores, detrás de cada personaje existe un proceso de preparación física y artística que permite construir el espectáculo que el público observa sobre el ring, pero que implica riesgos reales para quienes lo practican.
“La lucha libre no es un juego, hay que verla como lo que es: un espectáculo y un deporte. Te subes al ring, pero no sabes cómo bajas”, agregó Farkas.




