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MORELIA, Mich., 27 de julio de 2025.- Inglaterra se proclamó bicampeona de la Euro Femenil de la UEFA 2025 tras una intensa final que terminó decidiéndose en una dramática tanda de penaltis en la que la selección de Sarina Wiegman estuvo más acertada al vencer 3-1 a España, tras empatar 1-1 en el tiempo reglamentario.
En un St.Jakob-Park abarrotado para la gran cita y con las aficiones inglesas y españolas volcadas, comenzó una gran final con unos primeros compases muy equilibrados. Como era de esperar, España buscó de inicio la posesión, pero Inglaterra no renunció al ataque y busco con insistencia a Russo, Hemp y James a la espalda de la zaga española.
De hecho, Alessia Russo obligó a Cata Coll a realizar una gran intervención en el minuto 3, a la que respondió rápido instantes después Esther González con un precioso control y posterior zurdazo que obligó a intervenir a Hannah Hampton, que desvió a córner.
En el 25', la selección roja volvió a enlazar pases a velocidad de vértigo en el costado derecho de su ataque. Athenea se infiltró en el área, asistió en profundidad la llegada de Ona Batlle desde atrás y la lateral del Barcelona puso un centro tenso y medido que Mariona remató con violencia contra la red inglesa. La selección de Montse Tomé asestaba el primer golpe de la final en una primera parte que vio como justo antes del descanso una lesionada Lauren James tenía que dejar su puesto a Chloe Kelly.
Tras el descanso, Inglaterra ha hecho gala de su resiliencia durante todo el torneo y no iba a ser menos en la final. Un ataque rápido de las inglesas pilló a la zaga española descolocada y Kelly puso un balón perfecto desde la banda en la cabeza de Russo que la delantera del Arsenal no desperdició. La final estaba igualada a más de media hora para el final.
En el tiempo extra, y con Inglaterra exhausta y Lucy Bronze muy tocada, España tuvo las ideas más frescas. El desparpajo de Vicky López y Pina fue el principal quebradero de cabeza de unas inglesas que con el paso de los minutos iban dejando más y más claro que los penaltis eran un el objetivo. Finalmente la tanda de penas máximas decidió el título, acertando más desde los 11 metros el combinado inglés, con una Hampton siempre inspirada ante las lanzadoras rivales.




