Golea Atlético Morelia a Alebrijes y es líder momentáneo de Expansión Mx
MORELIA, Mich., 26 de agosto de 2025.- La gaditana Miriam Cabas cada vez se acopla más a la embestida del toro mexicano. Ahora la vimos muy puesta durante una tienta que se efectuó en algún destino del campo bravo.
Con el capote hilvanó filigranas y pinceló pases de seda y luz que hablan de su apuesta por el toreo espectacular, el de arte; y con la muleta corrió la mano de aquí hasta allá, arqueó el cuerpo con el sabor del toreo antiguo y reiteró que tiene dos muñecas elásticas para marcar el ritmo y el rumbo del pase, a fin de colocar al toro y colocarse para el siguiente embate.
Se le vio serena, gozosa y dueña de situación y circunstancia. Nada hubo en su trasteo de arrebatos, nada de apresuramientos y sí todo de acompasamiento.
Va bien la egresada de la Escuela Taurina de Algeciras, como que trae fondo de técnica, hambre, valor y arte. Tentó hembras a invitación de la ganadera Claudia Chávez, y aprovechó a las mil maravillas las magníficas condiciones de una ensabanada que, seguramente, será seleccionada para madrear, porque trae lo mejor de la línea del Marqués de Villamarta.
La tienta fue bajo la observación, dirección y consejos del matador de toros moreliano Teodoro Gómez, el Poeta del Capote, mismo que funge como director de Ángeles Taurinos y Ángeles en las Estrellas, fundaciones que preside Tomasina, quien constantemente destina recursos para instituciones y niños con cáncer, principalmente, amén de que las carnes de todas sus corridas son donadas a bancos de alimentos, de donde se distribuyen gratuitamente para sectores desprotegidos de la sociedad.
Y sí, Miriam Cabas va bien, pian pianito en el conocimiento del toro mexicano, lo que necesita porque el venidero 7 de septiembre debutará en tierras de este inmenso y bello país, precisamente en la Plaza de Toros Monumental de Zacatecas, donde alternará con los coletudos César Ríos, triunfador de Aguascalientes, y Juan Flores, chaval zacatecano con futuro halagüeño.
El encierro que lidiarán, a la usanza española, procede de la ganadería potosina de Monte Calderas, ubicada ésta en el Rancho Jagüey, allá en el Cerro San Pedro, propiedad de don Francisco Aldrete Cossío. Así sea.




