Sin precedentes: ficha Rebeca Bernal con el Manchester United Femenil
MORELIA, Mich., 26 de diciembre de 2024.- Dominio técnico, destreza, sabiduría, sentimiento y arte es lo que imprimió el matador Sergio Flores para estructurar dos faenas de valor y peso que lo llevaron a conectar de principio a fin con la multitud que casi llenó la Plaza de Toros La Salud, en la muy dinámica y bulliciosa Puruándiro, Michoacán, México, al desorejar a “Flor”, torazo de San Fermín, e indultar a “Mi Viejo”, magnífico ejemplar de la misma ganadería hidrocálida que ahora es propiedad de los Adame. Esto es que al final de la Tradicional Corrida Navideña el torero tlaxcalteca obtuvo 4 orejas y 1 rabo, amén del reconocimiento generalizado y el cariño de la gente que sí sabe de la fiesta más bella de todas las fiestas, que es la fiesta brava.
Fue una tarde especial, luminosa, singular, porque en los tendidos se palpaba esa animosidad que habla de un público que quiere divertirse, disfrutar y convivir en ámbitos de camaradería y familiaridad, tal como sucedió. Tarde de toros de muy buenas notas, porque el diestro tapatío Alfonso Hernández “El Pali” le cortó una oreja a “Señor Salud” y el torero aquicalitense Luis David Adame también tocó pelo al tumbarle un trofeo a “Aguacatito”, cierra plaza, toro al que construyó con paciencia y aplomo para sacarle pases y tandas que no traía el de San Fermín. Por eso y por mucho más fue una buena tarde de toros, sí, muy buena, por eso la multitud se regresó a sus hogares con la sonrisa dibujada en sus rostros. Claro, a excepción de dos tres de esos que van a los toros a sacar sus frustraciones, amarguras y complejos a través de gritos destemplados.
En suma, en la Plaza de Toros La Salud, escenario techado al que, ciertamente, ya le urge una manita de gato porque hace mucho que no se le da mantenimiento, por lo que muchas de sus áreas están dañadas, por ejemplo algunas puertas de los cajones de enchiqueramiento, el sistema de alumbrado del ruedo y hasta el mismo redondel, allí, preciso, en ese histórico coso, este 25 de diciembre se cortaron 6 orejas y un rabo, lo que de suyo habla de que la Tradicional Corrida Navideña fue, ahora sí, un espectáculo de muchos y muy buenos matices, no solamente por lo hecho por los diestros, sino también porque 3 toros fueron muy bueno y uno excelente.
CHAVITA
En el preámbulo de la corrida, vimos en acción al aspirante a novillero Salvado “Chavita” Santoyo, a quien le tocó bailar con la más fea porque le salió de las corraletas un eral con muy malas ideas que le dio dos vueltas de campana. Ejemplar que, a todas luces, traía sentido, afortunadamente el muy joven coletudo tuvo los arrestos para salir bien librado de la situación, incluso logró pincelar pases de fina arquitectura y dos tandas en las que dejó ver que tiene mucho talento para desarrollar. Malo, sí, muy malo, que le hayan mandado un eral toreado, no se vale. Así sea.




