Celebró Pedro Haces tumbar prohibición de corridas de toros en Zacatecas
PABELLÓN DE ARTEAGA, AGUASCALIENTES, MÉXICO. Tarde de toros, tarde de fiesta, tarde de triunfo grande en el marco de la Feria de Pabellón de Arteaga, donde el matador michoacano Antonio Magaña sacó la pluma fuente y la buena tinta torera para escribir un triunfo grande al indultar a “Esforzado”, un bello ejemplar de la ganadería jalisciense Cortina Pizarro, propiedad de don Manuel Cortina Reynoso.
Por su parte la gaditana Miriam Cabas desorejó al cierra plaza y, a su vez Emmanuel Cuenca le cortó un apéndice al segundo en turno.
Y, al final de la corrida, el diestro de Morelia y la oriunda de Los Barrios, Cádiz, España, fueron paseados a hombros ante la aclamación del respetable que, por cierto, salió gustoso y toreando.
CRFFRIDA DE LA REVOLUCIÓN
Aguascalientes, tierra de toros, toreros y tauromaquia, siempre da buena nota de y para el amplio mundo de la fiesta más bella de todas las fiestas. Y , este jueves 20 de noviembre, fecha en la que se conmemora el 115 aniversario del inicio de la Revolución Mexicana, la celebración a lo taurino se efectuó en el Lienzo Charro Revolución de Pabellón de Arteaga con corrida mixta en la que alternaron los matadores de toros Ricardo Leos, Emmanuel Cuenca y Antonio Magaña, así como la novillera Miriam Cabas.
FAENÓN
El buen encierro de Cortina Pizarro, ganadería que pasta en la Ex Hacienda de Chinampas, ubicada en la demarcación de Ojuelos, Jalisco, se prestó para el lucimiento de los toreros, en especial el tercero del encierro, torazo que le tocó en suerte al matador Antonio Magaña, quien logró armonizar con el musculoso burel desde el saludo capotero, habida cuenta que recibió con cambiado de rodillas eléctrico que le fue coreado. El diestro moreliano pinceló verónicas de luz y seda que remató con una larga cambiada a pies firmes. Y, luego, oiga usted, esa tanda lumiosa de chicuelinas tan ceñidas que olían a cloroformo.
CUBRIÓ LOS TRES TERCIOS
Antonio Magaña cubrió el segundo tercio con donaire y gallardía, pegó 3 pares que conectaron fuertemente en la tribuna y, para lucir las cualidades sobresalientes del de Cortina Pizarro, pidió la autorización del juez de plaza para colocar otro par de palitroques más, lo que le fue concedido y, entonces, el diestro moreliano dibujó el cuarto de poder a poder para provocar la exclamación generalizada del respetable que, al unísono, hizo escuchar la exaltación sonora de “torero, torero, torero”.
Antonio Magaña le brindó a Tomasina, presidenta de las fundaciones Ángeles Taurinos y Ángeles en las Estrellas, para luego tomar el percal e iniciar su faena de rodillas con muletazos por alto que provocaron la escandalera en los tendidos. Era evidente que el torero moreliano se gustaba y que gustó, porque transmitía enormidades. Fue entonces que aquello creció con pases de aquí hasta allá, de cabeza a rabo y adornos muy toreros que le fueron jaleados fuertemente. Esculpió derechazos hondos, molinetes, trincherazos, estatuarios, y faroles. Y, a cada pase, el toro crecía y crecía, por eso llegó el indulto como justo premio para los dos grandes protagonistas.
El matador de toros michoacano recibió rabo y orejas como justo premio para una faena más que destacada, porque desde el inicio entendió que tenía enfrente a un toro fuera de serie que merecía ser muy bien toreado para que pudiera ser regresado a padrear a la Ex Hacienda de Chinampas y, para que esa casa ganadera fundada en 1979 que torea con los colores azul marino, tabaco y gualda, preserve las líneas hereditarias que ha cruzado de Corlomé, San Miguel de Mimiahuápam, Cerro Gordo y La Punta.
MIRIAM CABAS
La novillera española ha estado en su elemento, con ese su trasteo variado, acompasado y brillante que le ha ganado el reconocimiento del respetable. Se empieza ya a notar la mano del matador de toros venezolano y mexicano Leonardo Benítez, quien la forma y prepara desde hace semanas.
Miriam Cabas, disciplinada como es, aprende, asimila y desarrolla, por ello es que en esta que fue apenas su tercera tarde ante ganado mexicano se mostró serena, segura y dueña de una tauromaquia que anuncia la llegada de una gran exponente del Arte de Cuchares.
La novillera española redondeó su faena con un toreo variado y por ambos perfiles por lo que, con todo y que no acertó al primer viaje con el metal, el público apretó fuerte en dos ocasiones para que recibiera las dos orejas del novillo toro de Cortina Pizarro.
TRES AVISOS
Cierto, fue una gran tarde de toros, porque Antonio Magaña indultó a Esforzado, Miriam Cabas desorejó al cierra plaza y Emmanuel Cuenca le tumbó una peluda al segundo del encierro, sin embargo, el hidrocálido Ricardo Leos no las trajo todas consigo, porque con todo y que derrochó voluntad y tuvo buenos momentos durante el primero y el último tercio, no pudo acertar con el acero, escuchó los tres avisos y, aunque el respetable extendió su comprensión, el torero de casa se fue desangelado mas, eso sí, le puso buena cara a la situación. Así sea.




