Jugará Atlético Morelia-UMSNH doble cartelera en casa este viernes
Precisa un dicho que “luego luego se le ve la zanca al pollo” cuando la calidad salta a la vista. Referencia ésta obligada por lo acontecido en el Estadio Universitario (le falta un nombre) de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) antes, durante y después del partido inaugural del Torneo 2025 del Grupo 5 de la Tercera División Profesional (TDP) en el que se enfrentaron Las Zorros de Nuestra Máxima Casa de Estudios y Las Lobos de Celaya, Guanajuato, en un partido con múltiples matices dignos de ser destacados.

Primero, lo primero, la parafernalia. La presencia de la rectora Yarabí Ávila González, así como el director técnico Gustavo Farías, quien ha hecho encomiable labor al frente del área deportiva, lo mismo que el acompañamiento de directores y subdirectores de diferentes escuelas y facultades. El protocolo; la espléndida banda de guerra; las porristas; las patadas iniciales; esa multitud que en número de 4000 vistió las tribunas, impulsó a su equipo, lo coreó y alegró la mirada con globos color de rosa; los grupos musicales; y, sobre todo, el partido con dos equipos que salieron a darlo todo y a pelear palmo a palmo de terreno del primero al último minuto de juego.
Matices, muchos matices. El nerviosismo inicial del conjunto benjamín, es decir del equipo de la UMSNH, pero sin achicarse, sin dar balón por perdido, con carácter, actitud ganadora y capacidad para sobreponerse rápidamente, porque al minuto diez empezó su concierto de bien jugar con una pase desde su propia banda, realizado por la mediocampista Evelin Chantal Yépez Calderón para Yaretzi Adriana Ramírez Cruz, quien hizo una recepción dirigida para dejar cortando moras a las defensas rivales, arrancar con velocidad de gamo, quebrar a la portera y anotar.
Y, partir de allí, de ese gol de altísimo nivel técnico, vimos a un Atlético Morelia UMSNH dueño del balón, rumbo, destino, situación y circunstancia. Empezó un concierto en el que el rival fue un dignísimo antagonista, porque nunca dejó de luchar, pero solamente tuvo una llegada con peligro a la portería defendida por la guardameta Joseline Alvarado Sánchez, pero la atacante Lobo ULMX mandó su disparo por un costado de la portería. Después, solamente acercamientos sin que en todo el encuentro la portera michoacana tuviera qué emplearse a fondo.

Matices, si, matices, en lo que se pudo apreciar que a unas nicolaítas les pesó más que a otras el debut profesional, lo que también es de entenderse porque pasar del futbol amateur al futbol de alto rendimiento es complicado, sobre todo para quienes todavía están en etapa de pubertad, aunque dos que tres jugaron a muy alto nivel desde el principio. Por eso fueron destacables las labores defensivas, las de contención, construcción y, de manera especialísima, las ofensivas, por una Adriana Yépez Calderón de otro categoría, quien estrelló tres disparos en los postes, uno de cabeza y dos derechazos.

Y cuando las visitantes lograban imponer su poder, su fuerza, su pundonor y, sí, su calidad, lo que sucedió en muy cortos lapsos del encuentro, las jugadoras nicolaítas metieron pasión y carácter, ensuciaron el juego con lealtad, es decir sin faltas, pero sí con reciedumbre, con taponazos, barridas y cortes a los circuitos ofensivos de Las Lobos ULMX. Esto es que el equipo femenil de la UMSNH no solamente nos entregó filigrana de finezas futboleras, sino que también metió la pierna fuerte cuando debió hacerlo, cuerpeó basado en una condición física excelente, lo que hay que agradecerle al preparador cubano Jesús Tejeda.
Y el segundo gol, consecuencia lógica de un asedio continuo, ambicioso, dominador y de llegada constante hacia el final del encuentro. Un pase al corazón del área a donde llegó Evelin Chantal Yépez Calderón con todo el poder y velocidad para meter un cabezazo imposible para la guardameta loba y retratar así la clara superioridad y el triunfo del Atlético Morelia UMSN. Sí, el primer gol fue con el pie y, el segundo, con la cabeza. Matices, sí, muchos matices de un juego casi perfecto, futbol femenil, futbol en claro ascenso a nivel nacional.

De suyo fue un todo histórico, desde la fecha, la alineación inicial, las jugadoras de banca, los cambios y los goles en una y otra portería, la anotación de la quiniela fue en el arco norte y en el primer tiempo; el segundo fue en la meta sur y en el segundo tiempo, para el 2-0. Marcador que no deja en claro que las redes del esplendoroso escenario no fueron perforadas por el equipo visitante, lo que también nos habla contundentemente de una victoria sin mácula. Ya caerán los goles en contra en esas porterías, pero en el debut las chicas nicolaítas bajaron las cortinas de las y mantuvieron el cero en su favor.
Ah, sí, la oncea inicial, oncena histórica: Joseline Alvarado Sánchez, Emily Joanna España Zapién, Kenia Guadalupe Pérez Rodríguez, Ahtziri Badillo Rebollar, Aixa Gutiérrez Mejía, Vania Dahimi Delgado Gutiérrez, María Fernanda Castillo Cardona, Evelin Chantal Yépez Calderón, Frida Kamila Medina Ibarra, Alexa Yatziri Villalobos López y Yaretzi Adriana Ramírez Cruz.
Y el cuerpo técnico (precisa el refrán que los últimos serán los primeros) encabezado por Francisco Farfán Reyes, quien supo elegir bien de entre 18 jugadores, paró muy buena oncena, estableció la estrategia ideal, modificó oportunamente y fue pilar del gran triunfo, apoyado él por Felipe Ávila en calidad de auxiliar técnico y por el preparador físico Jesús Tejeda. Y aquí un dato del equipo rival, de Lobos ULMX, vino con un entrenador en jefe extranjero, colombiano él, de nombre Santiago Marmolejo, pero… Francisco Farfán le ganó en estrategias y motivación.

Ah, y muy destacable el trabajo profesional del área de comunicación de la UMSNH, pero de ello hablaremos en otra entrega, porque ha sido realmente relevante.
Total, y, en suma, solo sumas y multiplicaciones, nada de restas, un partido redondo en un escenario redondo con una victoria redonda, Matices, sí, muchos atices y todos plausibles. Equipazo, nicolaíta, sí, equipazo el que jugó, mismo que deberá mantenerse con del nivel mostrado para arriba, porque tras las que jugaron hay un gran número de chicas de gran calidad esperando su oportunidad y superándose ellas mismas para disputar los once puestos.

Matices, muchos matices. La porra constante del ¡Pis Pas, Pis Pas, Calís Calás, Calís Calás, Sssssshttt! ¡Puuuum! ¡San Nicolás!lo mismo a voz en trueno que en las paredes del magnífico estadio, donde también se lee: “#HumanistaPorSiempre” y “Cuna de Heroes, Crisol de Pensadores”. Y sí, así fue y… Así sea.




