Realizan el primer curso de Judo Down
El Huracán de Morelia no deja de sorprender, porque por semanas se esfuma de los carteles y de los ruedos, luego aparece y triunfa ante quien lo pongan. Así sucedió en Caxuxi, en el marco de la segunda corrida de feria en honor de Nuestra Señora del Carmen, donde el diestro michoacano fue elevado en andas por calidad máximo triunfador del mano a mano con Uriel Moreno el Zapata, al ser ovacionado por sus oficios ante el primero de De Haro y desorejar al segundo de su lote, un cierra plaza al que le estructuró una faena de poder y sapiencia.
Por eso, la pregunta es: ¿qué hay detrás de esos largos periodos en los que un torero tan puesto y dispuesto no está acartelado? Esperamos no sean piedritas en su camino, de esas que tradicionalmente han surgido contra los toreros emergentes que le dan el quién vive a todos y se “atreven” a no agacharse nunca, ni ante las figuras. Isaac Fonseca no es de los toreros que se empacha, sale siempre a ganar la partida, a jugarse la vida y, oh sacrilegio, triunfa.
Como triunfó en Caxuxi, luego de lograr buenas tandas al primero de su lote, un toro que regateaba la embestida, se pega a piso y no metía abajo la testuz. El diestro michoacano no se amilanó, le buscó la condición al toro y logró meterlo a su muleta, pinturearle buenos pases y emocionar a la afición, la que, por cierto, llenó la plaza a tope, hasta no dejar espacio ni para un alfiler, tal y como sucedió la tarde anterior, en la que Antonio Ferrera indultó uno de Xajay y al otro, segundo de sus tres, le cortó un apéndice; Joselito Adame también estuvo a lo grande, al cortar 3 orejas y 1 rabo.
Bien, pero vamos al segundo de Fonseca, porque a ese se lo inventó el michoacano, para poder dar el campanazo en la corrida del lunes, Ferrera y Adame triunfaron el domingo. Isaac estuvo en Isaac, que es decir en torero verdad, valiente, honesto y conectado con el toro y el respetable, por eso la algarabía, las ovaciones y los largos olés. Concluyó de certero estoconazo, recibió dos orejas en premio y, al final, salió a hombros en solitario.
De Uriel Moreno siempre hay mucho bueno qué decir. Le tocó en suerte lo peorcito del encierro de la casa ganadera tlaxcalteca fundada en 1966 por el inolvidable ganadero Don Antonio De Haro González con 45 vacas y 1 semental de La Laguna. El Zapata, como siempre, hizo gala de su toreo variado, de sus múltiples recursos para sobreponerse a las rispideces de los astados y para conectar fuertemente con el respetable, por eso también escuchó los gritos consagratorios de “torero, torero, torero”. Cortó una oreja y se retiró con la frente en alto.
Ahora, para Isaac Fonseca, vienen dos fechas importantes durante el mes siguiente, habida cuenta que tomará parte en la Corrida de las Luces, programada parra el 14 de agosto en la Plaza de Toros La Taurina de Huamantla, Tlaxcala, en alternancia con Ernesto Javier Tapia “Calita” y José Ma Macías, ante toros de Begoña. Y el 29 del mismo octavo mes del año lo veremos en La Monumental Lorenzo Garza de Monterrey en un cartel de siete diestros, a saber: el rejoneador Jorge Hernández Gárate y los toreros de a pie Fermín Rivera, Juan Fernando, Juan Pablo Sánchez, Paola San Román, Leo Valadez y él, Isaac Fonseca, quienes despacharán ganado de Los Encinos. QDRS y… Así sea.




