Escuela Nacional de Entrenadores Deportivos da la bienvenida a generación
MORELIA, Mich., 23 de enero de 2026.- Pasan y pasan los años, atletas y usuarios entrenan sobre la moribunda pista de atletismo del emblemático Estadio Venustiano Carranza del Centro Deportivo Ejército de la Revolución (CDER), pero muy pocos conocen su nombre oficial: Camilo Velázquez Díaz, reconocido profesor de educación física y precursor del deporte michoacano.
Nacido el 21 de marzo de 1915 en la Hacienda Molino de Caballeros, en el municipio de Maravatío, Michoacán. Su infancia la vivió en Ciudad de México, tras ser huérfano de madre. Fue en su adolescencia cuando descubrió el amor por el deporte, especialmente por el atletismo, lo que lo llevó a convertirse en profesional de la educación física, a la que le brindó entrega y mucha dedicación hasta el último día de su vida.
"Tuvo una niñez y una adolescencia muy dura, porque a los 2 años falleció su señora madre. Se retira con su papá a la Ciudad de México y entre los 14 y 16 años, empieza a interesarse por la actividad física, practicando el atletismo en pruebas de campo, en específico, el lanzamiento de jabalina. Posteriormente, se inscribió en la UNAM, estudió en la última generación de 1935 a 1938. Fue asignado a Torreón, Coahuila, pero poco después es requerido para la atención de los niños refugiados por la Guerra Civil Española, en el Internado España-México en Morelia. Ya en la ciudad, comienza a formar distintos clubes de atletismo a nivel municipal y estatal. Fue hasta en 1939, cuando forma por primera ocasión un equipo para representar a Michoacán a nivel nacional, en Ciudad Victoria, Tamaulipas, con grandes resultados para ser el nacimiento del atletismo en la entidad", relató su nieto, Luis Fernando Velázquez Moreno a Quadratín Michoacán.
Con melancolía y mucho cariño, el familiar del profesor Camilo Velázquez, rememoró que su abuelo era un hombre de carácter fuerte, de disciplina, trabajo, esfuerzo y dedicación, al recordar que inculcaba el amor por el deporte, haciendo hincapié en que tanto él, como sus tíos y todas las personas que le conocían, debían practicar algún deporte.

"Una persona honesta, una persona comprometida. Una persona que pagaba por rentarse como dicen algunos. Algunas personas me han dicho que siguieron el ejemplo del profesor Camilo, pero yo les digo que no, porque hablar de eso, son palabras mayores. No tiene sentido alguno, porque él, no tenía horarios. Sí le iban a tocar a las 10 de la noche, salía a entregar balones de básquetbol, voleibol, futbol y redes, o realizaba inscripciones. A mi hermano Jorge, le gustó el básquetbol. A mí, por mi papá y mi abuelo el atletismo, específicamente el lanzamiento de disco".
Camilo Velázquez Díaz, fue director federal de educación física, lo que hoy en día es la Comisión Estatal de Cultura Física y Deporte (Cecufid). Además, fue juez de la especialidad, en la segunda edición de los Juegos Panamericanos México 1955 y de 1975; así como en los Juegos Olímpicos.
México 1968 y de los Juegos Mundiales Universitarios (Universiada) México 1979, trayectoria que lo llevó a ser reconocido en 1995 (dos años después de su fallecimiento el 19 de agosto de 1993), con su nombre a la pista de atletismo ubicada dentro del Estadio Venustiano Carranza.
"Un orgullo, un aliciente para mi familia. Fue muy significativo el que se haya tomado en consideración lo que fue toda una vida a este escenario, el Estadio Venustiano Carranza. Nos duele ver el estado en el que se encuentra el deporte en general, más que las condiciones de la pista. Considero que hay un abandono, no solamente por la presente administración, sino de anteriores. Poco se hace por el deporte en general, no hay becas, no hay realmente entrenadores capacitados y comprometidos en cada una de las disciplinas".
Con un gran legado se debe recordar al profesor Camilo Velázquez Díaz, quien en vida, pidió "nunca escatimar en ayudar a quienes lo necesiten" en materia de cultura física y deporte, así como "trabajar, comprometerse y no limitarse en los recursos y mucho menos, no dejarse vencer por las adversidades".
"Hay muchos atletas que a pesar de las dificultades, siguen adelante. Así era el profesor Camilo, bajo esa línea, no le importaba si había sol, si había lluvia, si había frío. Ese es el principal ejemplo que debemos seguir a pesar de las dificultades que existen en Michoacán, siendo un estado rico en todos los aspectos, que no nos demos nunca por vencidos", concluyó su nieto, quien también ha sobresalido como atleta máster en diversas competencias nacionales.
La pista del Venus, como es popularmente conocida, y en la que a pesar de que su placa oficial fue retirada en la última rehabilitación en 2018, continuará preparando a las nuevas generaciones del atletismo michoacano, bajo el legado del profesor Camilo Velázquez Díaz, quien en su honor, recibe su nombre desde las últimas tres décadas.




