Esta es la selección oficial de la 24 edición del FICM
MORELIA, Mich., 27 de julio de 2025.- El artesano Jesús Gómez es parte de un grupo de artesanos que desde un poco más de dos años ha empezado a retomar, a través de talleres, la creación de máscaras en la comunidad de Pichátaro, del municipio de Tingambato. Era una tradición que desapareció porque los antiguos mascareros no dejaron descendencia y desaparecieron, cuenta.
El artesano expone a Quadratín que tiene dos años haciendo máscaras, él y otros artesanos más, lo que parece poco tiempo, pero realmente se trata de un rescate, "somos carpinteros pero ahora estamos en lo que es la elaboración de máscaras", expresa.
En sus manos tiene una máscara, es la figura en madera del rostro de un hombre barbado con los cabellos dorados al igual que la barba, es muy blanco. Es una máscara usada en la Danza de los Viejitos de esta comunidad a la que le pertenece, refiere. Este trabajo ronda los 2 mil pesos.
El significado de esta máscara es de que nosotros como comunidad purépecha, tratamos de rescatar lo que son nuestras culturas, entonces para nosotros como purépechas hemos andado en algunas de las danzas, y más que nada el elaborar uno sus propias máscaras nos da mucho significado a nosotros porque podemos hacer nuestras propias piezas para las danzas de nuestra comunidad", explica.
La máscara que él hizo es, antes que técnica artesanal, un diseño, el cual es muy personal y depende de cada uno de los artesanos cómo va dándole vida a través de ese diseño a su propia creación y gusto.
Jesús cuenta a Quadratín que la tradición de hacer máscara en Pichátaro era fuerte pero se perdió porque los mascareros de la comunidad se extinguieron, "había artesanos mascareros que elaboraban ahí sus máscaras, pero se fue perdiendo porque no dejaron descendencia y ahora nosotros tuvimos que recurrir a otra persona para que nos capacitara en la elaboración de las máscaras", refiere.
Expone que no sabe a ciencia cierta cuándo fue la última vez que hubo mascareros de oficio en Pichátaro, porque cuando él empezó a aprender ya no había quien hiciera las máscaras, "por eso es que yo opté por agarrar la técnica de las máscaras, somos varios compañeros y ya todos estamos en un curso".
Actualmente quienes están tomando el curso taller son 10 artesanos, expresa Jesús, y sigue de pie porque es mucho el interés que levanta la máscara, reconoce, y esto se da por este interés que existe por rescatarla, porque además les da otra fuente de trabajo y otra línea de venta.




