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MORELIA, Mich., 23 de agosto de 2026.- Con la expectativa de que no pase de septiembre, se retomarán las reuniones con pireris, músicos y población en general para revisar por qué, cuando se nombró a la pirekua como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad ante la Unesco, no se consideró a la totalidad de la población purépecha como lo marcan las reglas de operación, externó Diego Prieto, titular de la UCVPII.
En una entrevista con Quadratín, el funcionario federal, responsable de la Unidad de Culturas Vivas, Patrimonio Inmaterial e Interculturalidad (UCVPII) de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, recordó que en noviembre de 2010 sucedió la inscripción de la pirekua a la lista representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la Unesco.
"Esta expresión que es tan relevante de la cultura purépecha, una cultura ancestral, pero al mismo tiempo una cultura viva, vital, con una enorme profundidad y pujanza desde el punto de vista cultural", refirió el funcionario.
La Convención de la Unesco, expresó, establece como un criterio fundamental para que un bien, una expresión cultural, una tradición cultural pueda ser inscrita en esta lista representativa, el consentimiento libre, previo e informado de sus portadores.
En este caso, dichos portadores, manifestó, son en primera instancia los pireris, después los músicos que componen para esta expresión musical, que muchas veces son los pireris también, y en tercera instancia la propia comunidad purépecha.
"Resulta que si bien hubo algunas consultas previo a esta inscripción, a juicio de muchos no fueron suficientes. No fueron, como dice la convención, resultado de una consulta libre, previa e informada", expresó Diego Prieto.
"De manera que nosotros hemos recuperado esta queja y resulta que ya en meses pasados la Secretaría de Turismo del Estado y el Gobierno del Estado emitieron una disculpa pública, señalando que efectivamente hubo esta omisión en su momento", prosiguió el director.
Por supuesto, no corresponde al gobierno actual, aseveró, ya que fue un gobierno de otros momentos, de otra época, "pero de todos modos las instituciones se tienen que hacer cargo de las consecuencias de sus actos, independientemente del cambio en su titularidad".
Esta disculpa se hizo, pero más allá de la disculpa, lo que tienen pendiente es retomar las mesas de trabajo, "reuniones, y en su caso, algún encuentro general para poder ver qué se va a hacer".




