Cuestionan artistas exclusión y falta de seguimiento en Plan Michoacán
MORELIA, Mich., 23 de febrero de 2026.- Cuando se piensa en Araró, del municipio de Zinapécuaro, por lo regular se piensa en sus salinas y en sus aguas termales sulfuradas, pero también de ahí sale la procesión del Señor de Araró, una expresión religiosa muy importante en el Oriente del estado y que podría tener unos mil años en su origen.
Laura Estela Romero, guía de turistas y trabajadora social, contó a Quadratín que esta procesión está basada en la sagrada imagen del Señor de Araró, un culto que data de hace unos mil años, solo que en ese entonces los purépecha veneraban a la diosa Cuerauáperi.
Siempre Araró ha sido un lugar de salud, ahí llevaban a las princesas a purificarse con las aguas hirvientes", refirió la guía de turistas.
A la llegada de los evangelizadores en el siglo 16, prosiguió, fueron los frailes franciscanos quienes inculcaron la devoción por San Francisco de Asís, y fue la manera en que pudieron penetrar con la población.
Entonces de manera lenta y con mucho sigilo, fueron transmutando el culto a la diosa purépecha hacia el culto de la sagrada imagen del Señor de Araró, dijo, y esta imagen al igual que el Cristo de Carácuaro, el Cristo de la Sacristía o el Señor de los Milagros, tienen el mismo origen, refirió.
En ese sentido, Laura Estela Romero indicó que ese origen está relacionado con una técnica artesanal: la pasta de caña de maíz, ya que fueron elaborados en el siglo 16 bajo esta técnica implantada por los españoles.
"Don Ramiro Ortiz de la Cerda fue uno de los que más, de manera prolifera, dejó su impronta en estas imágenes" indicó la guía de turistas.




