Invita Secum a disfrutar Rebozo, historia de identidad y memoria
MORELIA, Mich., 30 de junio de 2018.- Con cuatro colectivos comunitarios de fotografía, cuatro años de trabajo y 80 fotografías, fue presentado el catálogo Memoria de los colectivos comunitarios de fotografía, como parte del proyecto Mi pueblo, Mi mirada. Identidades. Más tarde se inauguró la exposición colectiva de fotografía bajo este mismo nombre.
En la Casa de la Cultura de Morelia, lugar donde se efectuaron las dos actividades, la profesora Rayito Flores Plancarte, del colectivo de Ciudad Jardín, dijo que primero estuvieron en el municipio de Charo durante un año porque había mucha violencia. Sin embargo tuvieron una experiencia interesante por los niños y jóvenes. después ya cambiaron a Morelia, a Ciudad Jardín, una de las colonias irregulares que existen en la periferia de la ciudad; un polígono de alta marginación.
Explicó que trabajaron alrededor de cuatro años en esa zona, por lo que despertaron "muchos sentimientos, proyectos, inquietudes e intereses sobre qué es lo que sucede ahí en esa colonia", explicó la profesora quien dijo que el colectivo logró despertar cierta identidad en la colonia.
Por su parte el diseñador Germán Orozco García, del colectivo de Quiroga, explicó que durante 3 años y medio trabajó dentro del proyecto, "el colectivo comunitario tenía una razón: estar presente en las comunidades con niños y jóvenes". Expuso que en muchas ocasiones los niños y jóvenes tuvieron que abandonar las clases de fotografía, eso no evitó que se hicieran lazos amistosos.
Indicó que el poder llevar las miradas cotidianas de la comunidad a través de la fotografía y ver a través de sus ojos, derivó en una obra plástica de gran valor.
Tras dos años el colectivo migró a Salvador Escalante donde hubo una menor participación, sin embargo los que acudieron constantemente lograron un buen trabajo y la chispa de la fotografía se quedó en sus vidas, señaló el diseñador.
La profesora Alejandra González Bucio del colectivo de Jiquilpan, relató su experiencia donde destacó que trabajaron alrededor de 90 alumnos, y no solamente en Jiquilpan, sino en municipios de alrededor. manifestó que cuando se trabaja en Lasarte no se deja de poner alma del punto de vista, las ideas y los sentimientos, por lo que se hicieron lazos fuertes de amistad.
La profesora externó que en algún momento los que dejaron de ir a los talleres regresaron, y siguen trabajando. Dijo que entró gente ya grande junto a adolescentes y niños, lo que fue muy bueno pues dio un enriquecimiento generacional.
A su vez, la fotógrafa Elsa Escamilla del colectivo de Santa María, quien fue ovacionada por muchos niños presentes, calificó al proyecto cono "total y absolutamente exitoso".
Al grito de "un México sin cultura es un México analfabeta", la fotógrafa aseveró que este programa cumplió con toda la virtud de la continuidad, ya que recibió los recursos para hacerlo, porque sin éstos, dijo, no se hubiera podido hacer nada. Indicó que un acierto del programa fue haber dado cámaras a los niños.




