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MORELIA, Mich., 5 de marzo de 2026.- Al entrar a la rueda de prensa al área de rectoría del Conservatorio de las Rosas, está el cuarteto de cuerdas de este recinto cultural tocando, ensayando mientras sus profesores les señalan aspectos de su ejecución musical. Son cuatro jóvenes que a primera vista no parecen rebasar ni los 20 años.
La rueda de prensa es para explicar que estos jóvenes del cuarteto, van a viajar a París a una gira con dos presentaciones para fortalecer, a través de lo que llaman una alianza sonora, sus carreras como músicos y además representar a Michoacán y a México; estarán en la Sorbonne Université de París.
Se trata de los jóvenes Daphne Pérez, Joelle Cuevas, Josué Ramírez y Emilio Santoyo, quienes ensayan ahí en rectoría previo la rueda de prensa, bajo la batuta de sus profesores del Conservatorio, José Luis Gálvez y Alessandro Orso.
Una vez que culmina la conferencia de prensa, deleitan a los medios presentes con un repertorio del primer movimiento del Cuarteto virreinal de Miguel Bernal Jiménez, para después contar sobre sus experiencias en la música.
Primero habla la joven Daphne Pérez, quien cuenta que tiene 23 años y llegó desde Manzanillo, Colima, "ahí empecé cuando formaron una pequeña orquesta infantil en el centro cultural, tenía 11, casi 12 años y yo ya sabía que quería dedicarme a esto, a estudiar música", narra y reconoce que le fue complicado por vivir en un lugar tan pequeño como Manzanillo, y ya para buscar hacerse profesional tuvo que salir de su zona de confort.
Fue cuando llegó al Conservatorio de las Rosas, directamente al campus Carlos Prieto que está en Oculusen, "ahí entré desde los 14 años a tercero de secundaria y desde entonces ya son 9 años en esta institución".
Por su parte, Josué refiere que tiene 24 años y cuenta que inició en el municipio de Puruándiro, en Michoacán, y resultado de una formación de orquesta en el municipio encontró el gusto la música, "mi primer contacto con un instrumento que no fue para uso de música popular, fue con un chelo, y justamente por parte de estos proyectos para acercar a comunidades a otros géneros, fue que vi el chelo y nació el gusto por esta novedad que era para mí la música clásica".
En su comunidad se crece por lo regular en torno a otro tipo de música como la banda, el mariachi o el reggaetón, dice, entonces la música clásica es algo novedoso, "para mí fue interesante, llamativo, novedoso, y sin exagerar ha cambiado completamente mi vida", cuenta el joven músico.
Para el joven Emilio Santoyo de 24 años, la situación fue menos difícil porque viene de una familia de músicos. Su padre ha sido académico, escritor y compositor en el Conservatorio, y su mamá canta ópera, desde pequeño estuvo cerca de estas expresiones artísticas.
"Me han apoyado en esta decisión de seguir en el camino de mi papá. Yo desde los 11 años empecé a estudiar en el Conservatorio de las Rosas, tocado el violín y después pasé a este campus (centro) para poder estudiar más profesionalmente bajo la instrucción del maestro Alessandro Orso que me introdujo a la viola, y con mucho gusto he podido disfrutar de ese instrumento", expresa.
Finalmente Joelle Cuevas cuenta que tiene 24 años y empezó a tocar el chelo porque su mamá se dedica a la música, es oboísta. Expone qué es de Ciudad de México y junto con su familia se mudaron para vivir a Morelia, así fue que ingresó al Conservatorio, "a los 8 años ya nos pedían elegir un instrumento, y pues me gustó el chelo porque está grande, por su forma y su sonido".
Fue entonces dice que comenzó a tener clases con el profesor Marco Faccio y entonces terminó su secundaria y la prepa, entonces continuó sus estudios, y ahí fue a través del profesor José Luis Gálvez que decidió su profesión y entró al conservatorio para hacerlo de manera profesional, tenía 18 años y hoy en día a sus 24 años está en el último año de la licenciatura a punto de graduarse y ver qué pasa.




