Arte urbano puede desaparecer, pero permanece en la memoria: artista
MORELIA, Mich., 28 de julio de 2018.- "Los viejitos son de Jarácuaro, nacen de nuestros abuelitos porque ellos sembraban el maíz y a la vez ellos bailaban al Niño Dios para que saliera o pa' que lloviera, porque mientras que no lloviera la milpa no nacía, entonces ellos bailaban la Danza de los Viejitos y ahí fue la tradición", explica Procopio Patricio, músico y bailador de esta danza purépecha.
Entrevistado por Quadratín, el músico cuenta que anteriormente su papá o su abuelo no se ponían el bordado en las ropas como ahora se ve, sino manta blanca, camisa blanca y huaraches; "no zapatos ni tenis antes solamente huaraches", dice y señala a los bailarines quienes traen sus huaraches con madera de triplay en las suelas, lo que hace que hagan más ruido cuando bailan.
Lo que debe llevar un viejito, prosigue, es manta blanca, camisa blanca, su sarape, su sombrero y la máscara que normalmente se fabrica en la comunidad de Tócuaro. Antes eran máscaras de barro, explica, "mi papá bailaba y él usaba su máscara de barro y cuando se caían, pues lógico que se quebraban, y la de madera pues ya la tiras y no se quiebra".
La tradicional Danza de los Viejitos lleva por lo regular cuatro bailadores, quienes son acompañados por cuatro músicos, dos violinistas, una vihuela y el contrabajo; "son ocho elementos en total pero ahí se pueden meter unos 10 o más, los que uno quiera, se pueden meter a bailar muchos", explica el también bailador.
Cuenta que tiene hijos y ellos también están aprendiendo poco a poco, aunque a veces se ponen renuentes y prefieren hacer otras cosas.
Hay muchos grupos, dice Procopio Patricio, hay por lo menos ocho grupos de viejitos que participan, pero de estos ocho son unos dos o tres los que están saliendo fuera del país, explica, "así como nosotros salimos fuera del país y andamos por todo México, estamos participando con nuestros viejos alegres".
Recuerda que cuando estuvo Lázaro Cárdenas Batel como gobernador de Michoacán, los llevó a Cuba porque su esposa era de allá y conocieron esa región, "nosotros llevamos lo que ellos nos dijeron que lleváramos: cuadernos, lápices, cosas así para hacer un intercambio con los cubanos".





