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MORELIA, Mich., 4 de diciembre de 2021.- Una escenografía austera, contrastante con lo oneroso del propio Teatro Matamoros, bastó para que la compañía de danza La Serpiente mostrara lo profundo de su trabajo, y a su vez, celebrara sus 20 años de trayectoria con este trabajo presentando: Estudio sobre la línea.
Durante unos 45 minutos, cuatro bailarines; Abdiel Villaseñor, Liliana Rosales, Francisco Esqueda y Francisco Ponce, intervinieron el espacio, donde lo austero resaltó más la presencia de los cuerpos y de una línea que cruzaba de extremo a extremo.
La luz, que también hacía líneas, y la música, jugaron papeles fundamentales para las sensaciones y la atmósfera que rodeó al teatro. Paradójicamente, el fondo reticulado de la propia estructura del teatro ayudaron a generar esa limpieza y austeridad en el escenario.
Al término del trabajo escénico, se presentaron los responsables de La Serpiente; el bailarín Abdiel Villaseñor y la coreógrafa Laura Martínez, creadora de Estudio sobre la línea, además de la arquitecta que apoyó al proyecto, Silvia, y el responsable del diseño de la iluminación, Aurelio.
Ahí, sentados en unas sillas rojas en el escenario frente a los espectadores, Abdiel expuso que era importante este diálogo con el público, para exponer no tanto la mirada en el resultado, sino el proceso, "un lugar muy poderoso para la creación".
Laura explicó que esta pieza en particular que ella diseñó es una investigación de la línea en un espacio escénico que fue intervenido por cuatro cuerpos. Dialoga con muchas disciplinas, refirió, pero entre estas se encuentra la arquitectura, y con ello le dio la palabra a Silvia.
La arquitecta expuso que la línea era un elemento básico para iniciar la manera de expresarnos; "en términos de conceptos, una sucesión de puntos genera una línea". Explicó que en esta obra se llegó a una abstracción, "una decantación fenomenal", donde los elementos monocromáticos en el vestuario y la iluminación particular que generaba cierta atmósfera, apoyaron a mostrar algo abstracto, limpio y depurado, porque además "la línea da toda esta posibilidad".
En cuanto a la iluminación, Aurelio señaló que el diseño lumínico para esta pieza se centró en cómo se generan espacios cuando un rayo de luz atraviesa espacio y el cuerpo, básicamente esa es la premisa, pero también en el momento en que se genera el rayo de luz, y éste general nuevo espacio y volúmenes, y a su vez, se convierten en contenedores para el cuerpo, para la danza.
Al final, de manera simbólica se develó una placa en presencia de autoridades municipales y de la Universidad Michoacana, esto por los 20 años de trayectoria de la compañía de danza La Serpiente.




