Cuestionan artistas exclusión y falta de seguimiento en Plan Michoacán
MORELIA, Mich., 2 de noviembre, 2025.- En este Día de Muertos, una tradición profundamente mexicana enfrenta una transformación inesperada: las calaveras literarias han sido este año más producto de la inteligencia artificial que del ingenio humano.
Esos versos satíricos que mezclan humor y crítica social para burlar a la muerte, surgieron en el siglo antepasado y cotidianamente ponían a trabajar la creatividad de escritores, estudiantes y personas en general, que buscaban hacer la mejor rima para mostrar cómo cierto personaje podía burlar a la muerte.
Es así que, durante décadas, cada año en Día de Muertos se han realizado concursos, tareas o por el simple gusto, miles de calaveritas literarias para jugar con los amigos, mostrar amor a un familiar o de paso hacer crítica a algún político, actor o futbolista. El motivo es lo de menos, la idea es que dejar volar la imaginación.
Pero ahora, este año esa tradición dio un giro inesperado, plataformas digitales y aplicaciones basadas en IA generaron miles de composiciones, desplazando en gran medida la creatividad natural con la que las personas solían participar de manera entusiasta en esta costumbre.
En redes sociales y concursos locales se notó la diferencia: textos con rimas impecables, métricas precisas y una velocidad de creación imposible para una persona común, pero con la falta de picardía que caracteriza al estilo mexicano o el sentimentalismo que muchos creadores suelen imprimir a sus versos.
El auge de la inteligencia artificial en esta tradición no es casual. Con el acceso masivo a herramientas como ChatGPT y otros generadores de texto, muchos usuarios optaron por pedirle a la máquina que redactara sus calaveras, ya sea por curiosidad, por falta de tiempo o simplemente por diversión. El resultado fue un alud de versos digitales que, aunque ingeniosos, plantean un dilema sobre la autenticidad y el valor cultural del ejercicio literario.
Algunos defensores de la tecnología argumentan que estas herramientas no sustituyen la creatividad humana, sino que la potencian. Aseguran que la IA puede ser una aliada para inspirar ideas, mejorar la redacción y preservar la tradición en nuevas generaciones más vinculadas al entorno digital, al considerar que lo importante es mantener viva la calavera, aunque sea en formato electrónico.
Sin embargo, escritores y artistas advierten que esta dependencia tecnológica puede diluir la esencia popular del género. Las calaveras literarias nacieron como una expresión espontánea del pueblo, cargada de ironía, humor político y crítica social. Si se reemplaza la inspiración humana por un algoritmo, dicen, se corre el riesgo de convertir una manifestación cultural viva en un simple producto automatizado.
Entre la nostalgia y la modernidad, México vive así un debate que refleja su tiempo: la convivencia entre la tradición y la tecnología. Este 2025 quedará marcado como el año en que la muerte también aprendió a escribir con inteligencia artificial, pero quizás, en el fondo, todavía le falta algo de esa risa pícara que solo el ser humano y en especial el mexicano puede ofrecerle.




