Luis Felipe Reynoso/Quadratín
MORELIA, Mich., 25 de octubre de 2017.- Como parte de las actividades del Decimoquinto Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), se presentó en conferencia de prensa Guillermo del Toro quien señaló, respecto a su película La forma del agua, que le interesa una historia de amor liberadora, con tolerancia, no de cambio.
Una vez concluida la función de prensa de la película que presenta en este festival, Guillermo del Toro se presentó en el Teatro ante un numeroso grupo de reporteros, e indicó que la mitologia clásica del cuento de la bella y la bestia, tiene dos vertientes, las dos insatisfactorias, la primera es la puritana en la que la bella tiene que ser una princesita pura y hermosa, y la bestia se tiene que convertir en un príncipe para que se puedan encontrar y tener una vida juntos, “me parece horripilante la idea de que una historia de amor sea una historia de cambio, para mi el amor es la aceptación de alguien como es desde el principio, o dejar a esa persona ahí”, expuso.
Dijo que la segunda acepción es más perversa y “más rarita” que tampoco le interesa mucho, aunque no especificó cuál era; “a mi me interesa empezar con la princesa masturbándose antes de ir al trabajo, y es un ejercicio en el que la mayoría de la gente tiene práctica, es el único ejercicio en el que la gente tiene practica y hasta puede lograr puntaje" señaló divertido, y dijo que le interesa un personaje con una vida más compleja que el de una princesa de caricatura, y una bestia que no va a cambiar ni mostrar su lado divino, no es un animal, es un ente primordial que pertenece al agua.
La fantasía siempre es política, aseveró del Toro, "si tú presentas esta misma historia desde el punto de vista de los ganadores, desde los científicos, del agente secreto del gobierno, entras por la puerta grande en esa fantasía y evitas que haya una relación por supuesto física, es diferente si se presenta desde el punto de vista de las personas que limpian los baños, que tiran los botes de basura” dijo, y señaló que en toda fábula existen múltiples entradas, por lo que es muy importante la decisión a nivel del peso de la fábula saber por donde entras.
“Me interesa mucho una historia de amor liberadora, de la tolerancia no cambio, y abrazar la otredad”, indicó el director de Cronos, quien aseguró que el péndulo se ha ido a tenerle miedo al otro, “la violencia te permite la separación, es un tiempo muy difícil porque cuando se habla con cinismo se simula inteligencia”, aseguró el laureado director.
Expuso que su película está ambientada en el año 1962 por especificidad de como corresponde ese año a la época actual, donde había un sueño de la abundancia suburbana que nunca llega a concretarse, los coches, la carrera espacial entre Rusia y Estados Unidos, el futuro, un momento crítico que queda plasmado en una historia de fantasía, “esta película podría abrir diciendo: Érase una vez en 1962”, expuso.
Dijo que le llevó 9 meses encontrar la música para la película, realizada por Alexandre Desplat, y en la composición se llevó un rato más. Exuso que esta es la tercera vez en sus once películas que asiste a la grabación de la banda sonora, sin embargo expuso que por primera vez entiende porqué se debe asistir a la grabación, que que la intención es muy importante, el sentimiento, algo que debe acordar con el encargad de la música.
El director de El Espinazo del Diablo, manifestó que es la película más optimista que ha hecho, que además trata sobre el amor, “hay que tener cuidado con el amor romántico, quitar esa idea de que todo acaba en la boda; no, todo empieza en la boda.
Con respecto a hacer un cine más comercial, que es el caso de La forma del agua, Guillermo del Toro aseveró que el cine dominguero te salva la vida a veces, “te rescata, te saca, te da vida, (la película) está filmada para remitir a un cine clásico, está pensada en el cine musical aunque nadie cante”.
El director expresó que no espera ningún premio de ninguna academia, “el premio principal es que exista la película”, indicó. Dijo también que la película pertenece a un género fantástico que lleva expectativas buenas y malas, por lo que “no hay un circulito en mi calendario que diga “al fin”. Es un volado con 10 monedas al aire.