Anuncian Festival Internacional de Cine del Balsas en la costa
MORELIA, Mich., 12 de octubre de 2021.- Etiquetas, discriminación, homofobia, elitismo y rigor religioso son algunas de las características que engloba la historia de la película El hoyo en la cerca, del director Joaquín del Paso, filme que compite como largometraje mexicano en el Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM).
La película aborda la situaciones que se dan en un campamento religioso con los jóvenes de altas élites de México, y sus miedos cuando en la cerca que los separa de la población que circunda el campamento, hay un hoyo, vulnerando la supuesta seguridad del lugar.
En una rueda de prensa virtual, Joaquín del Paso indicó que los jóvenes adolescentes transmiten esa dulzura aún de niño, pero también tienen ese matiz adulto y eso era muy importante para hacer una película que hablara sobre ese proceso de cambio.
Sobre los grupos conservadores que se abordan en la película, expresó que no solo la ideología es usada por la ultraderecha, ya que también hay grupos de izquierda que la usan; "es básicamente la forma de transmitir una ideología, eso de 'divide y vencerás', de utilizar el terror para impulsar una forma de pensar, es lo que tiene al mundo fragmentado, dividido, y también el país está así".
El director dijo que le gusta hablar del colectivo, de las historias que no tienen un personaje principal, sino que el colectivo se convierte en un personaje por sí mismo, porque la reacción es muy diferente a cómo se da en un individuo.
También el encierro es fundamental para generar cierta situación, porque somos muy parecidos y muy diferentes a muchos animales que no les gusta estar encerrados, y empezamos a comportarnos de una forma muy particular.
A su vez, la diseñadora de producción y co-guionista, Lucy Pawlak, manifestó que han explorado la violencia, en cómo la estructura influye para actuar en grupo; esto es algo natural, externó; cómo actúa un grupo dentro de una crisis, es algo muy particular y la historia trató de irse por caminos y llegar a otras maneras de contarse.
La productora Fernanda de la Peza señaló que, por un lado, los personajes tratan de saber quiénes son, de encontrarse, pero por el otro hay un grupo que no les permite salir, "por eso al final terminan todos siendo cómplices y partícipes de algo que probablemente si estuvieran solos o con una libertad para poder descubrirse y afirmarse, no sería así".
Socialmente se busca a la comunidad, al grupo, refirió, pero hay contradicciones y esto es interesante; verlo llevado al extremo, y a la radicalización de un evento, cuando está una fuerza externa siendo puesta sobre estos niños, y cómo los empieza a presionar y ellos tratan de sobrevivir.
Los jóvenes actores expresaron que había sido un reto. En el caso de Valeria Lamm, dijo que era algo que esperaba, un sueño poder actuar, y todo se empezó a dar. Manifestó que nunca había estado en una escuela de ese tipo, tan religiosa, con valores muy "atrasados", pero se entrevistó con personas que vivieron esa experiencia, para ella poder aprender e interpretar su papel de Jordi.
Se dijo satisfecha con el resultado y con el hecho de que le va a llegar a mucha gente, y va a hacerla reflexionar sobre lo que se vive hoy en día, con las discriminaciones y los abusos que se cuentan en la película, algo grande y real en nuestro país.
En el caso de Yubáh Ortega, otro de los actores jóvenes, algo que fue de mucha ayuda para construir su personaje, es la sensación de ser alguien nuevo en una escuela, algo que ya ha vivido y sabe cómo se siente. Él interpreta al personaje llamado Eduardo, el conocimiento de este tipo de escuelas le ayudó a construir el personaje
El actor Lucciano Kurti manifestó que esta ha sido su primera película, su primer papel, y le pareció una experiencia muy fuerte que le ha dejado buenos y malos recuerdos. Cuando lo llamaron, contó, no sabía el papel que iba a hacer; después le dijeron que iba a ser alguien que iba a meterse de mala manera con el personaje Eduardo.
Expuso que cuando se grabó la película, él tenía 12 años, y hacer escenas como las que hizo eran fuertes; "te llevan a un pensamiento muy raro… No tengo las palabras para explicarlo, llegar a un campamento de unos dos meses, con personas que no conoces, es muy fuerte, con 12 años, fue una experiencia muy fuerte y también bonita", señaló.
Por su parte, Eric Walker confesó que como es una persona tímida, le costó mucho esfuerzo entablar conversaciones con los demás, aún así siguió adelante y lo hizo bien, ha sido una de las mejores experiencias que ha vivido y no se arrepiente de eso.
Santiago Barajas, otro de los jóvenes actores, manifestó que lo que le ayudó a él es que hizo varios talleres, porque ninguno de ellos se conocían bien, y en los talleres se fueron comunicando, empezaron a ser amigos, y ahí el director empezó a ver los personajes, entre ellos comenzaron a dividirse entre grupos como en la película.
De alguna manera, expresó, fue una experiencia real, pues quedaron dos meses aislados todos ellos y eso ayudó a darle un ambiente a la película, confesó el joven actor quien indicó no tener nada de experiencia en la actuación, y que esta fue su primera vez ante una cámara.




