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MORELIA, Mich., 5 de marzo del 2026.- Mucho antes de la invención del jabón moderno o las lavadoras, en la Antigua Roma las personas utilizaban un método de limpieza que hoy puede resultar sorprendente: lavaban la ropa con orina. Aunque suene extraño, durante siglos fue una práctica común y tenía una explicación científica.
La ropa se lavaba en lugares llamados fullonicae, que funcionaban como lavanderías de la época. Ahí trabajaban los fullones, quienes colocaban las prendas en grandes tinas con agua y orina fermentada. Después, pisaban la ropa con los pies para que el líquido penetrara bien en las telas y ayudara a quitar la suciedad.
La razón por la que este método funcionaba es química. Cuando la orina se descompone produce amoníaco, una sustancia que ayuda a eliminar grasa, manchas y malos olores. Por eso, en aquel tiempo era una especie de detergente natural. También se utilizaba en otros trabajos, como el curtido de cuero o el tratamiento de telas de lana.
Esta práctica llegó a ser tan importante que incluso generó impuestos. En el siglo I d.C., el emperador romano Vespasiano decidió cobrar un impuesto por la recolección de orina de los baños públicos. Las personas que la recolectaban la vendían después a lavanderías y talleres. De esa decisión surgió la famosa frase latina “pecunia non olet”, que significa “el dinero no huele”.
Los historiadores saben que esta práctica realmente existió gracias a textos antiguos y hallazgos arqueológicos. El escritor romano Plinio el Viejo mencionó el uso de la orina para limpiar telas en su obra Naturalis Historia. Además, excavaciones en la antigua ciudad de Pompeya han descubierto restos de lavanderías romanas con tinas y estructuras que se utilizaban para lavar ropa de esta manera.
Aunque hoy la idea pueda parecer extraña, en su momento fue una solución práctica basada en la experiencia. Con los recursos que tenían, los romanos descubrieron que la orina podía funcionar como un limpiador eficaz, demostrando que incluso en la vida cotidiana de hace dos mil años existían métodos ingeniosos para resolver problemas comunes.




