Recibirá compañía La Serpiente el Premio Eréndira 2026
MORELIA, Mich., 2 de febrero de 2025.- Ante las puertas de la Catedral, este domingo se congregan familias y amigos, con figurillas de infantes, entre encajes, telas brillantes y ornamentos, para recrear la presentación del niño Dios en el templo.
Es la fiesta de La Candelaria, una celebración que en México fusionó tradiciones indígenas y españolas, para dar lugar a un culto único en el mundo.

Los Niños Dios, desde figuras en miniatura hasta efigies del tamaño de un bebé, son colocados en el altar, en sillas de madera, portabebés, canastas o mantas y cobijas, mientras que algunos permanecen en los brazos de sus poseedores.
El objetivo: obtener la bendición sacerdotal para la familia que resguarda al Niño Dios, a lo largo del año.
La vestimenta tradicional del Niño Dios es blanca, pero también se observan atavíos de santos y de advocaciones del Niño Dios.

La celebración abarca además que los integrantes de las familias besen y acunen al Niño Dios, para luego festejar con alimentos compartidos, regularmente, tamales.
La fiesta de La Candelaria da fin a las actividades derivadas de la temporada navideña, y procede de los ritos judíos de purificación de las mujeres tras dar a luz, además de la presentación ante la comunidad congregada en el templo del nuevo miembro.





