Palacio Clavijero, patrimonio histórico de más de 4 siglos en Morelia
MORELIA, Mich., 15 de mayo de 2026.- En el marco de dos aniversarios, el propio con 14 años y el de la ciudad, que cumplirá 485, la Orquesta Filarmónica Juvenil (Laofim) se presentó en el Palacio Municipal, con un programa de 11 piezas dividido en dos partes y donde se homenajeó a una maestra impulsora del proyecto de la orquesta.
Previo a iniciar el concierto, Fátima Chávez, secretaria de Cultura de Morelia quien acudió en representación de Alfonso Martínez Alcázar, presidente municipal de Morelia, recordó la importancia de llevar a cabo un evento así en el Palacio Municipal, y recordó que Morelia, una ciudad cultural ostenta además el nombramiento de la UNESCO como ciudad creativa de la música.
También subrayó el hecho de que hay una disciplina y un quehacer diario detrás de los jóvenes músicos de esta orquesta, para lograr la música y el perfeccionamiento de sus instrumentos, pero también resaltó el trabajo de los padres de familia que están ahí en el acompañamiento y que permiten que sus hijos se sigan preparando.

Agradeció también la presencia de la maestra Rosalba Rangel Tovar, quien más tarde sería galardonada con el reconocimiento Mujer impulsadora Laofim 2026, por justamente impulsar el trabajo de esta orquesta.
Por su parte, el director artístico Elías Delgado, expresó que detrás de los ensayos y del esfuerzo que llevan a cabo los jóvenes para presentar un concierto hay miles y miles de horas, y aunque le sacan carnas verdes, reconoció, siempre está agradecido por el trabajo que realizan.

Explicó que la orquesta funciona como un semillero donde los jóvenes interesados pueden tener un espacio para sus inquietudes musicales, "y la orquesta es un lugar de valores éticos, de responsabilidad, de disciplina y de desarrollo personal, y que más adelante en un futuro, ellas y ellos sean los músicos profesionales de las orquestas de México".
Fue así que arrancó el concierto que incluyó, por ejemplo, la Sinfonía 40 de Mozart, y El gato montés, de Manuel Penella Moreno. Después vino el homenaje y entrega de reconocimiento a la maestra Rosalba Rangel, lo que le valió un fuerte aplauso, para más tarde cerrar con la segunda parte del concierto, que incluyó el clásico Huapango, de Moncayo, y cerró con un popurrí de mambos, del maestro Pérez Prado.




