MORELIA, Mich., 16 de agosto de 2019.- Empezó La Liga 2019-2020. E inicia con una derrota cruda para el Barcelona. Un golazo de Aduriz a falta de dos minutos para el final cerró el partido en favor del Athletic, en un duelo muy igualado que no tuvo demasiadas ocasiones.

Muy pronto deparó en la nueva temporada uno de los duelos estrella del campeonato de Liga. Athletic Club y FC Barcelona inauguraron las acciones en un escenario histórico: San Mamés. Visitar el estadio bilbaíno es sinónimo de dificultad, intensidad, pasión, entrega y emoción. La historia así lo avala e indica noches de vértigo en la catedral del fútbol.

Aunque esta vez se notó que el partido cayó enseguida del silbatazo inicial. La dificultad y la pasión nunca faltaron en la cita, aunque el ritmo no fue demasiado alto. Y es que el partido estuvo falto de ocasiones de gol. El vigente campeón se veía exigido por un Athletic que asfixiaba la salida de balón azulgrana. Y avisó bien pronto con un disparo potente de Williams, desviado por una buena mano de Ter Stegen.

Valverde apostó por un centro del campo inédito con el estreno oficial de De Jong como pivote, acompañado por los interiores Aleñá y Sergi Roberto. Y, ante la ausencia del capitán Messi, Griezmann – que también debutaba oficialmente- Suárez y Dembélé conformaban la línea de ataque.

Pocos disparos contó el Barça ante la portería de Unai Simón, aunque el palo fue quien esquivó hasta en dos ocasiones a los azulgranas de romper el silencio en el marcador. Primero fue Suárez quien aprovechó un rechace de la defensa de l’Athletic a bocajarro, mientras se quejaba de dolor. Una acción que terminó en el primer cambio del partido por una lesión muscular en la pierna derecha. Resolvió Valverde el contratiempo de Suárez apostando por Rafinha y el Barça aceleró su ritmo. Incisivo y con mucha movilidad avisó el brasileño con un disparo espectacular que se estrelló en la cruceta, después de que Simón la desviara con la punta de los dedos.

Mejoró el juego de los azulgranas en la segunda mitad. Aunque el Athletic, replegado y ordenado, dificultaba la creación de ocasiones. La posesión era clara para el Barça, pero no conseguía encontrar espacios. Dembélé, bien cubierto por banda derecha, no conseguía desequilibrar y Griezmann lo intentaba con dos cabezazos a sendos centros por banda. Rakitic, que entró en el descanso, tuvo la ocasión más clara del segundo acto con un disparo desde dentro del área que se escapó por encima del larguero por poco.

Pero el partido aún guardaba un momento de emoción, como en los clásicos en la catedral. Aunque esta vez en contra de los intereses del FC Barcelona. Cuando todo parecía que terminaría en tablas en el marcador, una pared y un centro al área terminaría con un remate ejemplar del veterano Aduriz, goleador y homenajeado por San Mamés, sabedor de que es la última temporada como profesional. El Barça lo intentó a la desesperada en el tiempo añadido, pero no consiguió igualar. El estreno liguero no fue el deseado para el Barça.