MORELIA, Michoacán, a 21 de septiembre de 2020.- Hablar de Guillermo Martínez, hoy delantero de Club Celaya, en la LIGA BBVA Expansión MX, es hacerlo de un atacante que destacó desde muy joven y que tuvo como principal característica ser goleador desde las categorías inferiores del Pachuca, equipo en el que se formó como profesional, empezando su camino en el equipo Sub 17, hasta a inicios del 2015 alcanzar su gran oportunidad con el primer equipo, debutando en el máximo circuito.

De acuerdo a un comunicado de prensa, de hecho, en la estructura de las Fuerzas Básicas, entre los equipo Sub 17 y Sub 20, entre Fase Regular y Fase Final, Martínez Ayala logró un total de 67 anotaciones, destacando hasta alcanzar que fuera tomado en cuenta por el primer equipo de los Tuzos. A mediados del 2016, comenzó también su peregrinar por diferentes escuadras del ASCENSO MX, pasando por las filas de Lobos BUAP, Coras FC, Mineros y Cafetaleros de Chiapas.

En la categoría de plata del futbol mexicano llegó a 43 anotaciones hasta el cierre anticipado de del Torneo Clausura 2020, cuando militaba aún en Cafetaleros. Ahora, en esta nueva categoría y en las filas de los Toros del Celaya, Guillermo Martínez ha ido de menos a más, para demostrar su calidad y ser solución ofensiva en su nuevo equipo. De momento, acumula tres anotaciones en los últimos dos juegos.

Martínez se hizo presente frente al Atlante, el domingo pasado, cuando los Toros recibieron a los Potros en el Miguel Alemán Valdés. Guillermo consiguió el segundo tanto, de un marcador que culminó con un 3-0 contundente. Apenas ayer, frente a Pumas Tabasco, el delantero del Celaya marcó su primer doblete en la LIGA Expansión MX, consolidando cuatro unidades y el liderato para los del Bajío.

SELECCIONADO NACIONAL

A mediados del 2015 y cobijado por una camada que incluía a nombres propios como los de Hirving Lozano, compañero de Martínez en Pachuca, el propio Guillermo fue elegido para la Selección Nacional Mexicana Sub 20, que incluso acudió a la Copa del Mundo en Nueva Zelanda. Hoy, a poco más de cinco años de distancia, el goleador sigue en búsqueda de su mejor nivel, pero en Celaya ha encontrado un instante de inspiración.