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MORELIA

No hubo exceso de fuerza, opinan periodistas testigos

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01/mayo/2012 0:00
Yamillete Garc
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MORELIA, Mich., 1 de mayo de 2012.- Quienes ejercen el periodismo son testigos de primera mano de los hechos que aparecen en los periódicos, que se difunden en radio y televisión, o que se consultan en los portales de noticias por internet, por lo tanto sus opiniones son valiosas cuando a la sociedad le interesa entender las noticias que le rodean. Amanda Bautista, Liliana Jiménez, Miguel García y Enrique Castro son cuatro comunicadores que el pasado 28 de abril realizaron la cobertura informativa, para sus respectivos medios de comunicación, de los disturbios ocurridos en los albergues estudiantiles Casa Nicolaita, 2 de Octubre y Lucio Cabañas. Corresponsal en Michoacán de Grupo Imagen, Miguel García consideró que el operativo policial en la Casa Nicolaita fue “limpio” para hacer valer el Estado de Derecho y recuperar los vehículos oficiales que tenían en su poder los estudiantes. “No vi en ese momento ningún exceso de fuerza; se aplicó la necesaria para someter a tantos estudiantes con tan pocos policías. Desde mi punto de vista hubo una planeación estratégica y logística de la Secretaría de Seguridad Pública en los operativos del sábado por la madrugada”, resaltó. Con más de dos décadas de experiencia en la cobertura de la fuente policial y nota roja, el también corresponsal de medios de comunicación internacionales como Telemundo consideró que el despliegue que se ejerció cerca de las diez horas del sábado en la Casa Lucio Cabañas fue desorganizado en comparación al que había protagonizado el Grupo de Operaciones Especiales horas antes. “Ahí me da la impresión de que no hubo una coordinación de los propios elementos policiacos, que empezaron a perseguir por todos lados a los estudiantes, pese a que algunos de ellos se entregaron y comenzaron a decir que no eran parte del movimiento estudiantil de las casas Nicolaita y 2 de Octubre”, refirió. Abundó: “Me parece que ahí sí habría que revisar por parte de las autoridades si hubo algún exceso de parte de los policías sobre todo en función de que hay un estudiante fracturado de sus tobillos y que aparentemente corrió por las azoteas siendo perseguido por los uniformados, creo que ya no debieron de haber seguido a este estudiante si consideramos que ya tenían 204 detenidos y contaban con una plena justificación para haber actuado”. En tanto, la reportera Amanda Bautista comentó que no hubo excesos de fuerza de parte de la Policía Estatal Preventiva, sino que se administró para lograr restablecer el orden y contrarrestar las acciones que habían emprendido los estudiantes al quemar patrullas y lanzar todo tipo de objetos contra los policías. “Muchas veces se ponen a pensar nada más del lado de los estudiantes sin preguntar o equiparar sobre los riesgos que corren los elementos de las corporaciones cuando están bajo este tipo de enfrentamientos “, abundó la corresponsal de Cadena Tres. La periodista lamentó que algunos de los manifestantes que se han movilizado para repudiar la intervención de la policía agredan o se comporten de manera hostil contra los reporteros, fotógrafos y camarógrafos por considerar que los comunicadores forman parte del conflicto. “Nos ven como agresores, sin embargo, nosotros hemos estado en riesgo al realizar la cobertura de los hechos que mostramos a la ciudadanía”, replicó. Para el reportero gráfico Enrique Castro, el hecho de que se trate de un enfrentamiento entre dos bandos siempre va a generar violencia en la que el más lastimado será el menos fuerte. “Unos van a pegar y otros a que no les peguen”, recalcó el autor de varias de las fotografías que se publicaron en el periódico La Voz de Michoacán. Para tomar las imágenes y cumplir con su trabajo de informar, Enrique Castro recordó que el pasado sábado ingresó a la Casa Nicolaita cuando el se desplegaba el operativo policial; un casco de motocicleta y una botella con agua fueron medidas de autoprotección que tomó para ingresar al inmueble en donde fueron detenidos cerca de un centenar de estudiantes. A tres días de los disturbios, el fotoperiodista advierte que tanto estudiantes como policías intentan justificar sus actuaciones sin ponderar que cualquier tipo de resolución de un conflicto empleando la fuerza trae como consecuencia que se eleve el grado de violencia. Finalmente, la periodista Liliana Jiménez, quien cuenta con varios años de experiencia en la cobertura de la fuente policial, relató que la fuerza que utilizaron los policías federales y estatales que participaron en el desalojo se enmarca dentro de lo que requiere un arresto policial, por lo que algunas heridas que manifestaron los estudiantes se deben a los saltos que hicieron desde las ventanas del segundo piso para huir de la acción de la autoridad. “En el tiempo que estuvimos ahí no vimos exceso brutal de la fuerza pública, sino que los mismos estudiantes eran quienes se aventaban de las ventanas del segundo piso para que no los agarraran. En la detención si hubo fuerza pero prácticamente la necesaria dentro de un arresto policial, por lo que el estudiante que manifestó tener las piernas rotas fue porque se aventó de una altura de aproximadamente cinco metros”, ponderó.