Expediente 2108/Ignacio Mendoza Jiménez

07:35:45 31-08-2010

Ignacio Mendoza Jiménez / Quadratín

SECCIÓN: Analistas



MORELIA, Mich., 31 de agosto de 2010.- Primeramente quiero pedir públicamente una disculpa por que esta entrega lleva algunos días de retraso, atribuible exclusivamente a mi persona y cuya razón oscilo en la necesidad de atenderme de una gripe de carácter perruno. Hecha la aclaración entramos de lleno en materia. Falta muy poco para que el Ejecutivo Federal envié al Congreso de la Unión el informe que guarda la administración pública federal correspondiente a su cuarto año de ejercicio gubernamental. Hace algunas semanas se discutía con relativa vehemencia la necesidad de que el Presidente Calderón acudiera personalmente a entregarlo a la sede del Constituyente Permanente y hubiese la oportunidad de escuchar de viva voz su informe, tal como ocurría en años anteriores. Dicho funcionario alego la imposibilidad constitucional de hacer eso y que se constreñiría a cumplir con el mandato constitucional, que establece que quien lo entrega es el Secretario de Gobernación y que no hay obligación de acudir a ese recinto para el primer magistrado. Es una verdadera lástima que en este país en pleno siglo XXI, todavía estemos discutiendo si el Ejecutivo Federal debe ir o no al Congreso, que si es el día del presidente, que si le van a faltar al respeto, que si es necesario tener un dialogo. Lo único que queda claro es que a nuestra clase política le hace mucha visión política y sensibilidad y respeto hacia la sociedad. Todos desearíamos que el inicio del periodo de sesiones del Congreso de la Unión sirviera para que los mexicanos nos enteráramos de que es lo que pasa en verdad con nuestro gobierno, saber a profundidad que ocurre con nuestros impuestos, que pasa con los grandes y los pequeños temas de la vida nacional y no solamente fuese un motivo para dirimir diferencias políticas, incumplimiento de sórdidos pactos o como chantaje para obtener prebendas de todo tipo. Es necesario que los ciudadanos exijamos que se reglamente seriamente dicho evento, que en verdad exista un dialogo entre los Poderes de la Unión, y que en base a ellos exista por fin en nuestro querido país rendición de cuentas real y transparentemente. Que si el “Señor Presidente” debe acudir a dar explicaciones claras y convincentes y que si los “Señores Legisladores” deben de comportarse como entes civilizados, es por el bien del México. En el año del bicentenario y centenario de nuestra independencia y revolución, es momento de pensar como adultos y mirar por el bien de la nación. Eso abonaría sin lugar a dudas a que se solucionaran muchos problemas y que el Estado Mexicano no fuese un estado fallido como en el que vivimos hoy en día. Insisto en lo que ya comente en otras entregas debemos ser más arriesgados e imaginativos en estos temas, el parlamentarismo o el semiparlamentarismo son escenarios que nos ayudarían mucho para erradicar este sistema presidencialista obsoleto y que en las manos equivocadas como en las que se encuentra, se convierte en una tragedia nacional. En la espera de que los 8 compañeros que restan del “michoacanazo” sean liberados ya, me despido hasta la próxima, celebrando que le queda un día menos a esta administración federal.