* PAN y PRD quieren revivir las anulaciones
* La civilidad de Aguilar, Marín y Ulises Ruiz
* El odio de Amalia García para Alonso Reyes
Cuando todo mundo creía eliminado el riesgo de anulaciones electorales, las reviven los recursos de varios derrotados el 4 de julio.
Es parte del calendario, dirán quienes ven primero la calificación de los órganos locales y cuyas decisiones tienen por destino final el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).
Pero la política mexicana no sigue la línea recta de las leyes.
Los nubarrones comenzaron a disiparse la segunda semana de julio tras las visitas de Manlio Fabio Beltrones y Francisco Rojas Gutiérrez con tres días de diferencia a Felipe Calderón.
Ambos pidieron al presidente de la república ver hacia el frente y poner al lado las votaciones y sus secuelas jurídicas.
Dicho de otra manera, centrarse en las reformas pendientes y dejar los procesos postelectorales en su curso institucional.
Fue así como se consiguieron las felicitaciones, y posteriores entrevistas, de Felipe Calderón con los ganadores el 4 de julio.
Con los priístas, porque los demás -Gabino Cué en Oaxaca, Rafael Moreno en Puebla y Mario López Valdez en Sinaloa- eran sus candidatos y no hubo reparos en saludarlos apenas conocidos los resultados preliminares.
Hoy ni con la contabilidad definitiva se rinden Xóchitl Gálvez, de Hidalgo; José Rosas Aispuro, de Durango; Miguel Ángel Yunes, de Veracruz, y Antonio Mejía Haro, de Zacatecas.
CALDERON VA DELANTE DE GOBERNADORES
Como eco de la petición de los coordinadores de los grupos parlamentarios del PRI en el Senado y en la Cámara de Diputados, las pláticas con todos fueron muy civilizadas.
Se habló de necesidades específicas de los estados y el tema casi único de Felipe Calderón: la inseguridad.
Con todos se convinieron normas fundamentales de coordinación.
Pero ese es otro tema, pues el de hoy es una disposición presidencial como si no fuera a haber reveses en el Tribunal de María del Carmen Alanís.
La misma actitud han asumido muchos gobernadores, la mayoría de los cuales ya trabaja para una transición armoniosa.
El sinaloense Jesús Aguilar, por ejemplo, ha establecido una relación muy tersa con Mario López Valdez.
-Todo va a pedir de boca. Nos hemos entendido muy bien y si no hay problemas ahora, menos en el futuro -me dijo el popular Malova, quien antier se retrató sonriente con Aguilar.
El poblano Mario Marín se ha entendido con Rafael Moreno, quien por su parte ha tratado de ser incluyente y no mostrar fobias ni heredar problemas.
El oaxaqueño Ulises Ruiz recapacitó.
Pensaba contactar e iniciar el proceso de entrega-recepción con Gabino Cué hasta fines de octubre, pero ya se reunieron y, como López Valdez y Aguilar, se fotografió con él.
AMALIA GARCIA COMPROMETE RECURSOS
En otros lados, empero, las cosas no marchan tan bien.
En Tlaxcala el priísta Mariano González no ha tenido contacto con el panista saliente Héctor Ortiz.
No es tan urgente, pues Mariano asumirá la gubernatura hasta el 15 de enero, pero sí conveniente porque viene la negociación del presupuesto de 2011 y será él quien lo ejerza.
Esta coordinación para los dineros futuros se da sin problema en otros casos.
Por ejemplo los duranguenses Ismael Hernández y Jorge Herrera ya han recorrido oficinas e integran paquetes de inversión de manera conjunta.
Lo mismo hacen los hidalguenses Miguel Ángel Osorio Chong y Francisco Olvera, quienes el lunes iniciaron una serie de reuniones con diputados.
Diferente es, quién lo dijera, con quien será el primer gobernador de la camada 2010.
El priísta Miguel Alonso Reyes ha encontrado todas las trabas por parte de la perredista Amalia García, bajo cuyo amparo se comprometen recursos hasta por 20 años y contratos de obra hasta por tres.
Miguel Alonso Reyes tomará posesión el 12 de septiembre y debe alarmarlo ha herencia maldita de deudas y compromisos, más la incivilidad de Amalia García: tendrá tiempo de negociar el presupuesto de Zacatecas para 2011.