Café para Todos/Alberto Carbot

18:56:32 24-08-2010

Alberto Carbot / Quadratín

SECCIÓN: Analistas



* ALIMENTOS CHATARRA EN ESCUELAS, UN NUDO GORDIANO * EL GOBIERNO TUVO MIEDO A LAS MULTINACIONALES El gobierno mexicano un día sí y otro también da muestras palmarias de su debilidad. Ante los narcos, no existen ya dudas de que los mafiosos van ganando la partida. Frente a los monopolios ni se diga: el Estado se muestra dubitativo y generoso. Y para colmo ya hasta en el tema de los alimentos chatarra, las autoridades sanitarias y educativas no muestran la firmeza debida para mantener sus promesas ante la sociedad. Todo hacía suponer que este 23 de agosto, al iniciar las clases en todo el país, entrarían en vigor los nuevos lineamientos sobre los alimentos chatarra en las escuelas. Pero de última hora, y al cuarto para las 12, el gobierno retrasó la aplicación de las normas a pesar de que forman parte de un plan para contrarrestar la obesidad infantil en el país. Hace dos meses, se anunció con fanfarrias la prohibición de algunos alimentos con alto contenido de calorías a partir del presente ciclo escolar. El secretario de Educación Pública, Alonso Lujambio, informó en rueda de prensa que los nuevos lineamientos se aplicarán ahora a partir del 1 de enero del 2011, con el fin de “permitir una amplia difusión de las nuevas medidas y que los productores hagan los ajustes necesarios a sus productos”. Junto al retraso, el gobierno determinó hacer algunos ajustes en la medida, tales como permitir la venta de bebidas “light” con edulcorantes artificiales, algo que en la primera no estaba considerado en la propuesta original y ha levantado algunas críticas de grupo civiles como “Al Consumidor”, que alertan sobre los riesgos que supone para la salud de los infantes. El secretario de Salud, José Ángel Córdova, señaló que ese tipo de bebidas “light” sólo se permitirán en escuelas secundarias, no en primarias ni en jardines de niños. Se supone que los ajustes tuvieron lugar luego que un organismo público, la Comisión Federal de Reforma Regulatoria, revisó la primera propuesta, y tras recibir proposiciones de industriales e interesados en general, recomendó a las autoridades hacer algunas modificaciones. Sin embargo, se sospecha que detrás de esta reconsideración se encuentran los cabildeos de poderosos grupos empresariales del sector alimenticio y refresquero como Bimbo, Coca Cola y Pepsico. Córdova señaló que con los nuevos lineamientos, el 91 por ciento de las botanas y frituras actuales no podrán estar en las escuelas y tampoco el 51 por ciento de los pastelillos. De todos modos, presumió que con las nuevas medidas, México entra a un grupo de escasos 16 países en el mundo que adoptan medidas concretas para limitar la venta de alimentos. En México, con 107 millones de habitantes, unos 53 millones de personas sufren de sobrepeso y obesidad, de los cuales 4.5 millones son niños, 6 millones adolescentes y el resto mayores de 20 años. Según estadísticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), México es el segundo país con más obesos en el mundo, después de Estados Unidos y si no se adoptan medidas concretas dentro de 10 años podría convertirse en el primero. La Secretaría de Salud afirma que los costos por el sobrepeso ascendieron en el 2008 a unos 67 mil millones de pesos -unos 5 mil millones de dólares-, lo que representó una cuarta parte de todo el presupuesto del sector salud en el país. La cifra podría llegar a los 160 mil millones de pesos -unos 12 mil 100 millones de dólares- en 2017. Ahora que inició el ciclo escolar 2010/2011, diputados del PRI en el Congreso propusieron al presidente Felipe Calderón que derogue el Acuerdo Nacional para la Salud Alimentaria, Estrategia contra el Sobrepeso y la Obesidad, y lo sustituya por un nuevo decreto, que rija desde el presente ciclo escolar, para prohibir de manera explícita y literal la venta de alimentos y bebidas “chatarra”. Los diputados Jorge Carlos Ramírez y David Hernández Pérez reprocharon al secretario de Educación Pública y al de Salud que hayan reculado sobre el tema de la comida chatarra. Y es que este problema ya es considerado como una pandemia mundial. En México, la población infantil que lo padece es de alrededor de 60 por ciento, por lo que México, según la OMS, ocupa el primer lugar en obesidad infantil. La tendencia es resultado de normas culturales que han cambiado en las últimas décadas. En la actualidad, en lugar de jugar en el patio o en los parques, los niños pasan en promedio 4 horas diarias frente al televisor, los videojuegos o navegando en Internet. LA DIABETES GANA TERRENO POR LOS OBESOS El consumo excesivo de comida chatarra, como hamburguesas, papas fritas y otros alimentos altamente procesados, típicos de la comida rápida, son causantes de la epidemia de diabetes que gana terreno en México. Los alimentos procesados llenan pero no nutren, según la opinión de los expertos, porque tienen muchas calorías, pero sin la composición, ya sea de fibra o diversidad de requerimientos nutricionales. El doctor José Ignacio Santos Preciado, director general del Hospital Infantil de México, explica que una de las consecuencias más preocupantes de los cambios alimenticios que están ocurriendo entre la población mexicana, es el aumento de la diabetes tipo 2, que hasta años recientes era inusual en niños. Por ello, organizaciones no gubernamentales solicitaron al gobierno mexicano aplicar las recomendaciones de publicidad de alimentos dirigidos a niños aprobadas por la Asamblea Mundial de la Salud. La OMS pidió a los gobiernos desarrollar políticas que reduzcan el impacto de la publicidad y promoción de la comida chatarra en la población infantil. Organizaciones como Consumers International y El Poder del Consumidor (EPC) demandaron que los gobiernos prohíban toda la publicidad de comida chatarra en zonas donde se reúnen los niños y niñas, tales como escuelas y espacios de recreo. Algunas empresas alimentarias han dado respuesta a estas recomendaciones a través de compromisos propios, pero los expertos estiman que estas iniciativas tienen un impacto muy limitado. El Poder del Consumidor exigió al gobierno mexicano tomar medidas ante la falta de resultados de la autorregulación que las empresas iniciaron en 2009 para la publicidad de alimentos y bebidas dirigidas a la infancia. “La infancia es, posiblemente, la más expuesta a publicidad de comida chatarra, de acuerdo a la cantidad de anuncios de este tipo de productos en los horarios de televisión infantil”, dijo el director de EPC, Alejandro Calvillo. Lamentablemente, el tema tiene múltiples aristas. Así, por ejemplo, ya se habla de que las cooperativas escolares van a registrar una disminución hasta de tres mil pesos mensuales en venta de refrescos, ante la entrada en vigor de la ley que prohíbe la comercialización de comida “chatarra” en escuelas. Pero muchos directores están buscando la manera de reemplazar la comida que ahora tienen prohibido vender para recuperar esos ingresos. La venta de comida “chatarra” suele representar para las cooperativas escolares un importante ingreso, cuyos dividendos por cierto no se sabe a donde van a parar, aunque muchos dicen que sirven para mejorar la infraestructura de los planteles. El problema de fondo sin embargo es el daño que se está infligiendo a los niños. El exceso de refrescos, papitas, churritos y otras frituras está ocasionando problemas graves que un día van a explotar con altísimas tasas de mortalidad en personas jóvenes, como ya ocurre ahora que hay niños con problemas de diabetes y cardiacos a temprana edad. Todo esto, además del drama que significa para las familias, gravita en la economía de las personas más pobres y sobre todo constituye una carga muy pesada para el sistema de seguridad social. Al final, las facturas las pagaremos todos. Por eso, el gobierno debe fajarse los pantalones ante las grandes compañías alimentarias y refresqueras. La salud de nuestros hijos y el futuro están en juego. GRANOS DE CAFÉ Como cada fin de sexenio o casi, la debacle económica se cierne nuevamente sobre el país a causa del sin número de experimentos que las administraciones federales en turno realizan con tal desatino, que inevitablemente conducen a crisis financieras más graves que las que buscan solucionar. Prueba de ello es la quiebra técnica de Petróleos Mexicanos, el saqueo de 90 mil millones de pesos del Banco de México y la precaria situación del Instituto Mexicano del Seguro Social, a grado tal que en el 2012 no habrá recursos suficientes para cubrir las pensiones correspondientes. La alerta la dio la fracción parlamentaria del PRI en el Senado de la República en voz del presidente de la Comisión de Energía, Francisco Labastida Ochoa, quien advirtió del riesgo de una complicación para 2012, lo que a los buenos entendedores les suena a revuelta social. Aunque no es nada novedoso para los mexicanos el estar al borde de un colapso financiero, la quiebra de tres de las instituciones clave para la República, preocupa a más de uno de los miembros del gabinete presidencial, porque probablemente, tendrá que corregir las fallas de su jefe actual, claro, siempre que quede país para hacerlo… …Sus comentarios envíelos vía internet a la dirección gentesur@hotmail.com o carbot@mexico.com