URUAPAN, Mich., 24 de agosto de 2010.- Primero recibió amenazas, hombres armados llegaron a su negocio mostrando fotos de su familia; tuvo que pagar,… ahora la Secretaría de Hacienda congela sus cuentas bancarias por no pagar impuestos,… tiene que emigrar.
S- Mi Rufo, se me hace que te estas miándo fuera de la bacinilla; esos dos eventos, la extorsión y la fiscalización no tienen relación y eso puede llevar a nuestros amables lectores a la confusión.
R- Guarf, guarf, guarf, haces que me duela la panza al reírme de tus bromas, mi Santias. ¿Cómo no van a tener relación una extorsión con el cobro coercitivo de impuestos inmorales?
S- ¡Pues no!, no tienen relación; cuando un comando o grupo de sicarios te extorsiona, es un delito, un acto ilegal en el que el bandido hace uso de la fuerza para obtener un beneficio ilegítimo…
R- Grrr, igual que cuando el gobierno, haciendo uso de la fuerza de la ley y de la debilidad incapacidad e ignorancia de los legisladores que hacen leyes inmorales, violenta tus cuentas bancarias y así te obliga al pago de un impuestos ilegítimos.
S- Ahí está el detalle, diría Cantinflas, mi Rufo, las extorsiones son transgresión, los impuestos son legales, no ilegítimos.
R- Auuu,… parece que no me doy a entender mí estimado humano, déjame aclarar las cosas para nuestros tres lectores: ¿para qué son los impuestos?
S- Pues para que el gobierno y la autoridad preste servicios a la comunidad y construya infraestructura para el beneficio de todos: hospitales, carreteras, servicios de seguridad, servicios de salud, etc.…
R- Guauuu, entonces la seguridad es responsabilidad del gobierno.
S- ¡Cajum!, ¡cajum!,… pues sí.
R- Grrr, ¿entonces tener caminos y carreteras es responsabilidad del gobierno?
S- Pues sí.
R- Grrr, pues da la casualidad de que en las carreteras me cobran peaje y que estas fueron concesionadas a algunas empresas patito que luego tienen que ser rescatadas con dinero público.
S- Bueno, si, se han dado casos…
R- Grrr, no hablo de casos, hablo de una constante, el construir y concesionar carreteras para beneficio de empresas privadas que las hacen de mala calidad. Así el gobierno no presta el servicio y obviamente se agandalla los impuestos.
S- Bueno, tienes que entender que no hay manera de que el gobierno haga todas las carreteras que necesitamos.
R- Grrr ¿Por qué?
S- Porque no hay dinero que alcance.
R- Auuu, eso es mentira. Nosotros pagamos, según tu, la construcción de las carreteras con impuestos…
S- Y con las cuotas de las autopistas.
R- Grrr Ahí está el detalle, te reviro. Ya que finalmente los ciudadanos pagamos todas las carreteras de México, unas con impuestos y otras con cuotas que permiten a unos vivales bien relacionados, hacer negocios asumiendo el rol de los gobiernos, prestando servicios que corresponde otorgar a los gobiernos, quitando al ciudadano el derecho adquirido al pagar impuestos.
S- Este,… pues,… creo,… ¡Cajúm, cajúm!..
R- Grrr, no te hagas bolas, mi Santias, el gobierno nos dora la píldora y claudica de su papel al privatizar servicios, permitiendo que nos expriman, cobrando servicios con pagos o cuotas, que se encarecen al incorporar ganancias para los “inversionistas”, llámense escuelas, servicios de salud, de recoger basura o carreteras.
S- Creo que tienes razón, perro. Sea vía impuestos o pago de cuotas, los ciudadanos pagan las carreteras y pierden (o tienen costos mayores) al transferir o concesionar los “negocios” a particulares, que los encarecen vía ganancias (utilidades).
R- Guauuu, eso es en el caso de construcción de infraestructura carretera o de servicios como los de salud, pero al hablar de seguridad el asunto es más complejo e injusto, ya que no te permite la ley defenderte o andar armado. Consecuentemente, al no proporcionar los gobiernos la seguridad y permitir implícitamente las extorsiones, secuestros y robos por su ineficacia o complicidad; el cobro de impuestos por el servicio que no proporcionan, es ilegal, inmoral y fraudulento. Por lo que, para hacer equitativo el modelo, los pagos por extorsión, secuestro o robo, deberían de ser cuando menos deducibles, o más justo aún; si no nos proporcionan el servicio, no tienen por qué cobrar impuestos.
S- ¡Ya entendí!, lo que nos llevaría a coincidir en que: a partir de tu análisis perruno, el cobro de impuestos es ilegal ya que no prestan los gobiernos el servicio cobrado fiscalmente.
R- Guarraguauuu, que bueno que nos pusimos de acuerdo, mi Santias. Así concluiríamos que: la fiscalización o cobro de impuestos, es igual de ilegal e inmoral que la extorsión, cuando no se presta el servicio,… como hoy es el caso con la seguridad.
Un saludo una reflexión.
Santiago Heyser Beltrán
E-Mail: rufo_y_sammy@hotmail.com