* Calderón cambia la política de información
* Todo el gabinete deberá difundir sus logros
* La modernidad del twitter sin matar la nota
El lunes 9 de agosto por la tarde hubo una reunión muy especial en la residencia oficial de Los Pinos.
Presidida, y no es pleonasmo, por el presidente Felipe Calderón.
Convocatoria significativa porque estaba prácticamente el gabinete entero para escuchar y emprender una nueva estrategia en los medios de comunicación de la mano de Alejandra Sota.
Narrado por asistentes, fue la prueba material de las razones por las cuales el jefe del Ejecutivo decidió relevar a su leal escudero de prensa Maximiliano Cortázar.
Leal porque Cortázar estuvo con él desde su rápido paso por la Secretaría de Energía (Sener) y se fue con él en cuanto Vicente Fox le expresó públicamente su molestia por haber anunciado sus intenciones de ser presidente en el rancho jalisciense de Abraham González -o Leche Sello Rojo, si lo quiere ver comercialmente- a iniciativa del entonces gobernador Francisco Ramírez Acuña.
Gracias a ese detalle y otras muestras de amistad Calderón ignoró las grillas, los chismes y los pleitos palaciegos en la cúpula del poder contra Max Cortázar, ahora en funciones futuristas desde Acción Nacional (PAN).
Con Alejandra Sota, les dijo el presidente Calderón, inicia una etapa en la cual todos los funcionarios públicos de primer nivel deberán aparecer con mayor frecuencia en prensa, radio y televisión.
DOS CITAS SEMANALES COMO MINIMO
A evento tan importante no podía faltarle nombre propio.
-Comunicación en libertad -la denominaron.
La orden presidencial a todos los secretarios de Estado es dejar la pasividad del despacho para salir a hacer declaraciones cuando lo crean prudente, concertar visitas a ejecutivos de medios y organizar reuniones con reporteros.
Nada les cuesta tener al menos dos reuniones semanales, comentó el presidente.
Si, pero ¿hablar de qué?
En principio de los logros de sus dependencias, planes en marcha, impacto de los programas bajo su cargo…
La Presidencia de la República, redondeó Calderón, no debe ser quien aborde todos los temas cuando solicitan los periodistas y menos salir en defensa de funcionarios.
Para eso están ellos y sus oficinas de prensa.
De cualquier manera, al margen de la iniciativa de cada miembro del gabinete, esta semana deberán estar listos los manuales para desarrollar con precisión la estrategia y los objetivos sectoriales.
En esto está Alejandra Sota y pronto se verán los resultados.
Suena bien ver a los secretarios en la calle, ¿verdad?
HACER LA NOTA Y MATARLA EN TWITTER
Parte importante de la estrategia será el twitter.
La escuela de Javier Lozano Alarcón, el secretario de Estado más avanzado en tecnología, ha causado efecto.
Primero convenció a Felipe Calderón de incursionar en ese medio masivo de comunicación y ahora el presidente exhorta a sus colaboradores a hacer lo mismo.
Quién sabe si Alejandra Sota o alguno de los asesores presidenciales lo haga recapacitar sobre un hecho: casos ha habido en los cuales el twitter ha matado la información.
Lozano y Calderón han lanzado primicias primero a través de ese medio y después -a veces horas después- aparece el boletín oficial.
Si los periódicos, las televisoras o la radio se ponen rejegos, pueden no difundir ese material -refritos, en el argot de la comunicación- y entonces la medida será contraproducente.
Porque no es lo mismo leer el boletín donde se informa sobre la negativa de las autoridades laborales a dar la toma de nota a Martín Esparza como dirigente del SME, a enterarse por una red social.
¿O no?