Rueda de Molino/Jorge Hidalgo Lugo

19:03:32 16-08-2010

Jorge Hidalgo Lugo / Quadratín

SECCIÓN: Política



FOX ARREMETE; CALDERON REVIRA En definitiva poco, muy poco le duró el gusto al Presidente Felipe Calderón Hinojosa la victoria pírrica que su partido, el PAN, tuvo en las contiendas electorales del pasado 4 de julio en Oaxaca, Puebla y Sinaloa. Y paradójicamente quien ha venido a crear ruido, amargar el logro obtenido con el concubinato promiscuo al que llegaron junto con el PRD de Jesús Ortega, es Vicente Fox Quesada. Un pleito de familia que viene a escenificar el ex mandatario contra su sucesor rompiendo toda cortesía y protocolo que hasta antes de la transición democrática se mantenía bajo el acuerdo no escrito de que un saliente no ingería con el entrante. Ni por asomo hacía declaraciones, no se diga criticaba al que había llegado a relevarlo en Los Pinos. La ortodoxia priísta se mantuvo incluso en los difíciles momentos en que Ernesto Zedillo le echó el aparato de Estado encima a Carlos Salinas de Gortari y su clan, al extremo que el entonces huésped de Dublín se auto nombrara el “villano favorito” como suerte de resignación al aceptar tácitamente cargar con todo el peso de la responsabilidad endilgada por quien terminaría entregando el poder al PAN. Pero hete aquí que apenas superado un sexenio y medio, los embates del guanajuatense en contra del michoacano van en aumento. Todo, habrá que reconocer, sin que medie calidad moral cual ninguna que permita reconocer “valentía” o “gallardía” en Vicente Fox quien parece actuar como parte de una estrategia de represalia ante el debilitamiento que acusa el grupo al que pertenece, con el que llegó al poder y en los momentos en que Manuel Espino, uno de sus alfiles, parece tener las horas contadas como miembro de Acción Nacional. Los escarceos se han intensificado a raíz de la alianza que hizo el PAN con su enemigo histórico, el PRD, para ir juntos, en ese amancebamiento promiscuo que hoy les comienza a cobrar la factura entre los “duros” de uno y otro bando. Vicente Fox se sumó a las voces que señalaron con índice de fuego el craso error que se estaba cometiendo al prostituir así los ideales partidistas en aras de un interés meramente pragmático. Lo mismo hizo Manuel Espino quien más subido de tono ha llegado al extremo de estar sentado en el banquillo de los acusados y ser sometido a un juicio sumario que todo hace indicar lo dejará fuera del partido que hasta hace unos años tuvo oportunidad de dirigir, bajo la férula presidencial de Fox y el aval, por supuesto de Marta Sahagún. Ahora los demonios andan sueltos y en un ejercicio poco común, presidente en funciones y ex presidente, se lían en un pleito de declaraciones mediáticas bajo el tenor del combate al crimen organizado y su posible disminución, legalizando el consumo de drogas en el país. Pleito intestino que nada de provecho dejará al PAN cuya permanencia en la primera magistratura nacional se tambalea, precisamente por el desencanto que ha generado en las mayorías del país los resultados obtenidos en la guerra o combate al crimen organizado, entre otras cosas, pero la principal para el sentir del colectivo nacional. Y decíamos que a Vicente Fox Quesada -habrá que recetarle nuevas cantidades generosas de Prosac- le ha importado menos que un comino ser el responsable durante se tristemente célebre mandato de haber desmantelado las instituciones del Estado mexicano encargadas de la seguridad nacional y que como quiera que sea -“haiga sido como haiga sido”, pues- supieron manejar con mejores resultados las administraciones priístas. Sólo a Fox, la “señora Marta” y los beneficiarios con el saqueo que se realizó durante el sexenio pasado, puede olvidarse que el CISEN se desmanteló en este periodo. Únicamente a unos cuantos, por conveniencia, les obliga no recordar que en el mandato foxista se escapó de prisión Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, con tal facilidad que cualquier argumentista de Hollywood se queda chico si tratara de armar la red de complicidades que se tejió para la huída del Penal de Puente Grande, en Guadalajara. Igual pecan de amnésicos los foxistas al no considerar que en el periodo 2000-2006 creció inconmensurablemente la violencia y se expandieron los carteles de la droga sin que el gobierno intentara impedirlo, por el contrario, asumió una actitud de silenciosa complicidad y la explosión sangrienta se ensanchó en zonas como Nuevo Laredo, Sinaloa, Ciudad Juárez, Coahuila, Michoacán y surgieron organizaciones criminales que hoy son los que mandatan en la mayor parte del país. De todo ello, no dudamos, estaba enterado Felipe Calderón cuando al asumir el poder decide mejorar salarios y condiciones laborales entre la milicia y la armada de México, para de inmediato declarar la guerra al narco, pero con el cuidado de no salpicar a su antecesor. Hoy a la luz de los resultados y ante el “desbocamiento” que acusa el vaquero de San Cristóbal en San Francisco del Rincón, Calderón Hinojosa se ha visto precisado a hablar -aunque a toro pasado, ni qué ocultarlo- recordando a propios y extraños que no se actuó a tiempo y por ende el crecimiento de los cárteles que con tanta sangre derramada se combate. Entendible que Felipe Calderón no haya hablado en el momento que obligaba la realidad del país porque pensó en el daño que estaría provocando al PAN y las consecuencias políticas que de ello se derivarían. Sin embargo, a más de la mitad del camino recorrido en ésta, su gestión, Calderón Hinojosa ha debido asumir una posición de defensa legítima y quizá de confrontación inusual contra quien le heredó la silla presidencial, pues no se vale que quien tuvo la mayor parte de responsabilidad de lo que ahora se sufre, busque acusar al de enfrente de lo que en su momento no fue capaz de combatir. Y miren si no ha de ser un insulto a la inteligencia del colectivo nacional escuchar las declaraciones de quien se solazó diciendo que él dejaba encargado el “changarro” -refiriéndose a la presidencia de la República- cuando así lo necesitó. Respecto al debate de la legalización de las drogas que se ha deslizado como eje de la agenda nacional, el desbocado Fox dijo que en definitiva es el camino a seguir y al ser interrogado sobre por qué no instrumentó esa medida en su gestión dijo: -“No estábamos en la emergencia que estamos ahora. No sentí que era el momento”. En resumidas cuentas Fox dijo que durante su sexenio no se vivían los niveles de violencia que se expresan hoy, y propuso legalizar la producción, distribución y venta de drogas como una forma de golpear a los cárteles Por si fuera poco lanzó una crítica mordaz en contra de su sucesor respecto a la utilización de las fuerzas armadas en esta guerra demencial: -“Nosotros no estamos de acuerdo, nunca lo he estado con la utilización del Ejército mexicano para una tarea policiaca, ni está preparado para eso, ni corresponde a su responsabilidad constitucional. La imagen del Ejército mexicano se deteriora cada día se expone más y más a violaciones a los derechos humanos”. Ante este nuevo embate de los yunquistas a través del ex presidente mandilón, Felipe Calderón Hinojosa aseguró que si la lucha contra la delincuencia organizada hubiera iniciado cuatro o cinco años antes, el país estaría hoy en una mejor situación. En el marco del llamado Diálogo por la Seguridad. Hacia una Política de Estado, el Presidente Calderón lanzó un lacónico mensaje a su antecesor: “Una ventaja es que empezamos a atacar el problema antes de lo que lo hicieron otros países, quizá mucho después de lo que a mí me hubiera gustado, la verdad. Pero si este problema se hubiera tocado cuatro o cinco años antes, estaríamos en una situación mucho mejor”. Y conste que Vicente Fox está en posibilidades de revirar a Calderón hasta cuestionarle si está en condiciones de acusar las omisiones, qué le motivó entonces a mantener en su gabinete a Genaro García Luna, secretario de Seguridad Pública, y Eduardo Medina Mora, ya ex procurador general de la República en este momento. Lo que resulte del diferendo seguramente no podrá abonar a favor del PAN y su viabilidad como partido en el poder, pues las consecuencias políticas serán, en contra del blanquiazul y a favor del PRI que se frota las manos y ríe a mandíbula batiente ante este pleito doméstico que escenifican los del blanquiazul cuando las preferencias electorales siguen marcando una ventaja insuperable -al menos en este momento- a favor de Enrique Peña Nieto. Así las cosas no dudamos que esta versión panista de la película Kramer vs Kramer que protagonizaran hace ya algunas décadas Meryl Streep y Dustin Hoffman, siga reeditándose llevando en los papeles protagónicos a un presidente en funciones y un ex, mientras que literalmente al país se desbarranca y crece el sentimiento generalizado de sufrir la pesadilla que significa vivir en un estado fallido. Vale…