Expediente 2108/Ignacio Mendoza Jiménez

07:47:51 30-07-2010

Ignacio Mendoza Jiménez / Quadratín

SECCIÓN: Analistas



MORELIA, Mich., 30 de julio de 2010.- No cabe duda que de que la perra es brava, hasta los de casa muerde, reza el sabio y popular refrán. Eso seguramente fue lo primero que el Señor Delegado de la PGR en Michoacán Edgar Pineda Ramírez se le vino a la mente en cuanto fue encañonado por una centena de efectivos de la flamante Policía Federal (si amable lector me refiero a los muchachitos de Genaro García Luna) en las inmediaciones del centro comercial Walmart, según la crónica que leo del suceso en Cambio de Michoacán, en ese lugar de esta hermosa ciudad se vivieron verdaderos momentos de angustia y desesperación por parte de quienes estaban ahí y que presenciaron tan lamentable espectáculo vespertino. Durante media hora fueron testigos mudos de los atropellos que dicho cuerpo policiaco realizo no solo en contra del funcionario federal, sino también contra quien según a criterio de ellos se veía sospechoso y hasta con los medios de comunicación. Este lamentable, bochornoso, penoso o el calificativo que usted le quiera dar a tan ridículo evento, nos debe de invitar a la profunda reflexión de lo que hoy se está viviendo prácticamente en todo el país. 1.- Salta a la vista que el gobierno federal sigue sin estrategia clara para combatir a la delincuencia, dando palos de ciego y siendo solamente reactiva. 2.- Que la pomposamente llamada Policía Federal a la que los contribuyentes le hemos inyectado miles de millones de pesos en supuesto adiestramiento y capacitación, pues ni esta adiestrada, ni capacitada lo que es lo mismo es un fraude. Otro fracaso más de la actual administración. 3.- Que para el gobierno federal los ciudadanos no interesamos. Cien de sus efectivos armados en una plaza pública a pleno día, pretendiendo encontrar malosos, y que tal si se hubiera dado un enfrentamiento y hay víctimas civiles. Pues ya ni modo verdad, son los daños colaterales de una guerra demencial que nuestro paisano decidió emprender sin consultarle a nadie. 4.- Que la mentada coordinación entre los diferentes cuerpos de seguridad son puros mitos, y que los que siempre la invocan y refieren que no se da entre el estado y la federación, con estos hechos no tienen autoridad moral para hacerla valer. 5.- Que lo único rescatable del citado hecho, es que ahora le toco a un alto funcionario federal que curiosamente y solo como dato anecdótico lo menciono, resulta ser jefe por mandato constitucional de tan excelsos elementos, sufrir en carne propia lo que muchos hemos sufrido impunemente, la desproporcionada actuación de estos sujetos que tienen más parecido a los primates que a quienes debieran generarnos confianza y seguridad, y que ojala con ello pongan más atención a las políticas erráticas que en materia de seguridad están llevando a cabo. Más de uno de los ahí presente, seguramente pensó, “lero, lero” para que vea lo que se siente. Insisto estas cosas solo se explica por medio de la sabiduría popular, ahora resulta que los patos le tiran a las escopetas. Ya para terminar; ¿no les resulta amigos un poco raro que dos de los capos más buscados del país y que curiosamente se escondían en estados gobernados por el PAN, en vez de detenerlos y presentarlos ante la justicia, mejor los liquiden? ¿Será que existe el temor de que digan algo incomodo? Usted tiene la última palabra. Hasta la próxima.