Libre Expresión/Carlos Monge

22:23:40 27-07-2010

Carlos Alberto Monge / Quadratín

SECCIÓN: Analistas



MÚSCULO POLÍTICO… “En política hay que hablar de democracia… Pero la palabra del jefe es mayoría”… Filósofo de Güémez. Personaje mexicano que se dice vivió alrededor de 1800. El pasado domingo Andrés Manuel López Obrador mostró su músculo rumbo a la búsqueda de la candidatura presidencial, el partido político es lo de menos, cualquiera de la chiquillada presuntamente de izquierda podría cobijarlo. Sin embargo, el problema no es ese. El real asunto a trabajar es que la izquierda mexicana vaya unida en aras de convertirse en competencia para tricolores y azules. Claro está que López Obrador mantiene un cierto liderazgo que hasta el momento, no encuentra acomodo en el Partido del Sol Azteca, donde las tribus han venido haciendo añicos la posibilidad de acuerdos, vendiendo caro su presunto apoyo.Ante este escenario es iluso pensar que el ex candidato presidencial de origen tabasqueños y priista, logrará conquistar sin sobresaltos a Marcelo Ebrard y las corrientes encabezadas por los “chuchos” o los “Cárdenas”, acérrimos rivales con quienes el diálogo hace bastantes años no existe; pese a que haya perredistas que lo mismo defienden a López Obrador que a Cuauhtémoc y Lázaro Cárdenas. Mucho se ha hablado que la izquierda necesita estar unida si quiere ser una opción real, el gran dilema es que para Andrés Manuel la única vía de unidad que existe es con él a la cabeza; no por nada convocó el pasado domingo a acto multitudinario en el Zócalo capitalino, mismo que ya se ha convertido en punto discusión ante la posibilidad de tomarse como un acto de precampaña, toda vez que López Obrador dejó claro que estará en las boletas de los próximos comicios federales. Ya en la pasada contienda electoral, el tabasqueño no alcanzó acuerdos con Cuauhtémoc Cárdenas, que con evidente molestia tuvo que olvidarse de su cuarta aspiración presidencial, ante la apabullante imagen que había logrado en aquellos años López Obrador. Tal soberbia alcanzó Andrés Manuel, que en la búsqueda de votos se daba el lujo de correr de un desayuno a los entonces funcionarios del gabinete lazarista, incluidos diputados federales y hasta senadores, quienes en aras de congratularse y participar de las acciones de campaña, asistieron a conocido hotel de Pátzcuaro, donde se dispuso un salón especial con una mesa para mínimo 20 comensales, a donde llegaron los entonces mencionados para que, ante la petición de su candidato presidencial y sin siquiera saludarlos, tuvieran que abandonar el salón, al ex jefe de Gobierno del DF, le interesaba platicar únicamente con Cárdenas Batel. Así que no hubo más remedio, cada uno de los funcionarios y legisladores salieron del salón con la cabeza gacha a poner en jaque a los meseros, quienes tuvieron que organizar una gran mesa en el restaurante que ya estaba prácticamente lleno. Ésas eran las actitudes soberbias de quien en aquellos momentos parecía caminar en caballo de hacienda rumbo a Los Pinos. Fue esa misma soberbia la que lo llevó a desestimar a los ciudadanos, evitando participar en los debates y ocultando reuniones que hoy son públicas. Este mismo personaje ha puesto entre la espada y la pared al Partido del Sol Azteca, donde los Cárdenas son fundadores y han tratado de mantener el hilo conductor, aunque ya con bastantes sobresaltos. Si bien es cierto que no se puede desdeñar el músculo mostrado por “el peje”, no será cómodo para el resto de las tribus perredistas, ni para Marcelo Ebrard ni para Cuauhtémoc Cárdenas, trabajar supeditados a la agenda de López Obrador; caudillo que ya dijo que estará en las boletas en el 2012, con o sin las siglas del PRD. Por el momento, los que deben de estar tranquilos son los priistas y panistas, pues aunque los primeros tienen ya una carta para las boletas electorales presidenciales, esa carta no ha salido todavía a tratar de imponer condiciones a su instituto político en la esfera pública. A la par de atender el asuntito de López Obrador, el PRD tendrá que trabajar por una unidad que también impacte en los estados; no se puede perder de vista que en su natal Michoacán habrá elecciones que se antojan bastante competidas y con ingredientes muy claros; por una parte, la elección estatal seguramente estará supeditada a las cúpulas nacionales y dos, es justamente en ésas cúpulas donde se encuentran más prostituidas las ideologías partidistas, así que las coaliciones maquiavélicas también podrían repetirse en Michoacán y no necesariamente la del PAN - PRD. Con la esperanza de que haya una próxima vez… me despido, gracias. cmongem@hotmail.com