Café para Todos/Alberto Carbot

20:13:19 27-07-2010

Alberto Carbot / Quadratín

SECCIÓN: Analistas



* UN ESCÁNDALO QUE DESDE CÁRCEL SE ORGANICEN MATANZAS; URGENTE UN ACUERDO NACIONAL SOBRE SEGURIDAD * DIEGO FERNÁNDEZ DE CEVALLOS, UN HOMBRE DESESPERADO Se podría calificar de mil maneras el descubrimiento de que desde la prisión de Gómez Palacio, Durango, se permitía a algunos reos al servicio del crimen organizado salir a cumplir los “ajustes de cuentas” ordenados por los cárteles de las drogas. Desde ahí, en ese lugar en donde hace unas cuantas horas fue asesinada una celadora –luego que un grupo de reos y sus familiares reclamaron la restitución de la directora de la cárcel, Margarita Rojas, acusada de avalar salidas de presos por las noches para cometer las masacres- se organizó el asesinato de 18 personas durante un festejo de cumpleaños en la Quinta Italia Inn de Saltillo, estado de Coahuila, en plena Comarca Lagunera, por ejemplo. Los reos salieron a la azotea del penal y mostraron mantas a favor de Margarita Rojas, mientras sus familiares lo hicieron fuera de la prisión. “Queremos a Margarita, Justicia”, fueron las consignas con las que también se acusó al gobierno federal de fabricar culpables en torno a los hechos de violencia. Este tipo de noticias parece pertenecer al ámbito del surrealismo, pero en el México de hoy todo puede suceder. Legisladores de la oposición han apremiado a los gobiernos federal y estatales a realizar una “revisión exhaustiva” sobre la situación de los penales en México. Los coordinadores parlamentarios en el Senado, Manlio Fabio Beltrones y Carlos Navarrete, sostienen que el caso del penal de Gómez Palacio podría ser sólo “la punta del iceberg de la corrupción y el contubernio de directivos de de cárceles y crimen organizado”. Ahora resulta que reos de esta prisión son responsables de al menos 35 asesinatos ocurridos en dos bares y en la finca de Torreón y para realizar estas matanzas por encargo, los delincuentes utilizaron incluso armas de custodios de ese penal. Llama la atención que el gobernador priísta de Durango Ismael Hernández Deras se lave las manos sobre el caso, por lo que no extraña que el Partido Acción Nacional (PAN) lo exhortara a asumir su responsabilidad ante la corrupción en la prisión de Gómez Palacio. “El gobernador debe evitar buscar culpables fuera de la estructura local, pues es en allá donde se requieren las acciones urgentes para garantizar la seguridad y la tranquilidad de las familias duranguenses”, señaló el PAN. Y es que Hernández Deras recientemente premió a Margarita Rojas como la Mujer del Año 2010, lo que prueba el descontrol que impera en su gobierno. Ella es señalada por la Procuraduría General de la República (PGR) por presuntamente permitir que un grupo de internos del Cereso saliera del centro de reclusión para cometer asesinatos bajo encargo. Se sabe que los delincuentes no sólo contaban con la autorización de Margarita Rojas, sino que utilizaban las armas de los custodios y vehículos facilitados por las autoridades de este Cereso. Cómo estarán las cosas que en la capital de Durango se hallaron este jueves en el lapso de una hora y en tres puntos distintos 6 cabezas humanas. Por ahora se desconoce si estos restos tienen que ver con el caso del penal de Gómez Palacio. En todo caso, lo que deja al descubierto este asunto es que el crimen organizado tiene tendidas redes tan poderosas y vastas que mantiene infiltrados ya no sólo los gobiernos locales, sino también los estatales y no se diga el federal. El gobernador Ismael Hernández calificó el caso como un “acto de traición” a las instituciones y a la sociedad y ratificó su disposición para que se llegue al fondo en el caso de reos que salían de la cárcel a matar con permiso oficial. El mandatario estatal aseguró que mantiene contacto con las autoridades de la Secretaría de Gobernación y de la PGR a fin de coadyuvar con esta investigación donde fueron detenidos y arraigados la directora del penal de Gómez Palacio, el jefe de seguridad y vigilancia, Roberto Enrique Sahuayo, y otros dos funcionarios. La Secretaría de Seguridad Pública de Durango (SSP) ratificó su disposición para colaborar sin restricciones en la investigación que las autoridades federales realizan sobre los hechos en donde internos del penal local salían con el permiso de la directora para ejecutar personas. El titular de la SSP, general Valentín Romano López, subrayó que cuando se conoció la existencia de un video a través de Internet, el gobernador ordenó la inmediata investigación y establecimiento para una coordinación plena con la autoridad que realiza la investigación. AHORA, ¡FALTABA MÁS!: A TAPAR EL POZO El centro penitenciario se encuentra a cargo del director general de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad, Noel Díaz, y para su vigilancia se cuenta ahora con el apoyo de los cuerpos policiacos federales y estatales. Como siempre, después del niño ahogado, a tapar el pozo. El obispo de Saltillo, Raúl Vera López, estima que se debe investigar qué otros funcionarios están involucrados en la liberación temporal de los reos que participaron en las masacres perpetradas en Torreón, pues estima que la directora del Cereso podría sólo haber “cumplido órdenes”. Para el prelado, Rojas no pudo actuar sola, ya que “forma parte de una estructura en la que ella debe rendir cuentas a un superior jerárquico”. “Yo no creo que esa señora se eche el paquete sola, arriesgándose a perder su trabajo (...) esa señora tiene órdenes superiores para dejar salir a estas personas, esto no es cuestión de la señora”, afirmó el obispo progresista, miembro de la Teología de la Liberación, que alguna vez estuvo a cargo de la diócesis de San Cristóbal de las Casas. Tiene razón el obispo: se tiene que investigar quién más está involucrado en este tipo de acciones, y quizá el gobierno haya decidido usar como chivo expiatorio a la directora de la prisión y a tres de sus colaboradores. Raúl Vera dijo que la complicidad de la directora del Centro de Readaptación Social de Gómez Palacio con el crimen organizado “refleja el grado en el que el narcotráfico está infiltrado en la administración pública”. Ciertamente, esta situación inédita obliga a pensar hasta qué grado está involucrado al crimen organizado en la función pública. El crimen organizado crece y crece y el gobierno se repliega cada vez más. De nueva cuenta, nadie se siente seguro. El poder corruptor y la gran plataforma con que cuenta por tener a sueldo a muchos altos funcionarios, hacen que las bandas de narcotraficantes se hayan vuelto todopoderosas. El gobierno federal debe ir hasta el fondo en este y otros casos. Es una especie de “ya basta”, porque si los narcos pueden abrir y cerrar prisiones a su antojo, entonces quiere decir que están llegando hasta donde no habían llegado. Ya han comenzado a emplear el “narcoterrorismo” en contra de civiles, por más que se diga que en Ciudad Juárez el atentado de hace unos días estaba dirigido a policías federales. Casos como el de la Quinta Italia Inn revelan que el viejo código de no tocar a las personas no involucradas en el negocio en los ajustes de cuenta está siendo violado. Hay qué investigar también al secretario de Seguridad Pública de Durango, el general de brigada Valentín Romano López, jefe inmediato de Margarita Rojas, la directora del penal de Gómez Palacio. Como dice el obispo Vera, la PGR está obligada a indagar si la señora recibía órdenes. El diario Reforma publicó este martes que en 2002, un testigo protegido involucrado en el tráfico de drogas, declaró ante la PGR que Romano López, entonces subsecretario de Seguridad Pública de Veracruz, recibía dinero del Cártel de Juárez. El 8 de enero de 2003, un reporte del FBI indicó que Osiel Cárdenas, entonces jefe del cártel del Golfo, tenía en la nómina a Romano López. Al mismo tiempo, se requiere de alcanzar un acuerdo nacional de seguridad con los gobiernos de los estados, que con el pretexto de que el narco es un asunto federal, se hacen a un lado en esta lucha. Durango es sólo un campanazo de alerta. GRANOS DE CAFÉ Un Diego Fernández de Cevallos humilde, desesperado y temeroso. Así se le nota en la carta que envió a su hijo y fue dada a conocer públicamente a través de las redes sociales este lunes. Lo que es no tener el hilo del poder a la mano; aquel hombre entrón, desafiante quedó atrás. No es ni la sombra de lo que fue. En la carta, refiere el infierno en que vive desde su secuestro y advierte: “y no sé cuanto más aguante”. Pide actuar rápido y realizar el mayor esfuerzo para llegar a un acuerdo con sus plagiarios, ya que afirma que el tiempo es determinante. “Ellos tienen todo el tiempo del mundo, no les corre ninguna prisa. Lo mismo les da mañana que dentro de 100 días. Para tu padre lo que no sea de inmediato no tiene sentido”, señala. En la humillante foto que acompaña la misiva se observa el tamaño de la degradación a la que ha sido sometido. “Sic transit gloria mundi”, decían los romanos: “así de efímera es la gloria del mundo”. Lo inquietante es el comunicado fechado el 20 de julio difundido simultáneamente con la carta, validada por “Misteriosos Desaparecedores”, como se firma el grupo, que mantiene como rehén al “Jefe Diego”. El texto señala que “a más de dos meses de su desaparición, al Jefe Diego le ha dado por confiarnos algunas de sus cuitas, de sus negocios, así como de sus amores y desamores, personales y políticos, aunque luego y ya casi postrado por la depre en su nueva, forzada y recóndita curul, le ha dado por exclamar imparable y angustiosamente, Diego, David, Claudia, Rodrigo, Liliana, ¿están ahí?”. Se trata de una frase misteriosa que lleva jiribilla. Como para que la estudien los expertos en lenguaje cifrado. Por la forma en que está escrita, parece haber indicios de que en efecto se trata de un grupo guerrillero. En fin, habrá que esperar el desenlace de este intrincado asunto… …Sus comentarios envíelos vía internet a la dirección gentesur@hotmail.com o carbot@mexico.com