Panorama Laboral/Juan Guzmán

22:10:41 25-07-2010

Juan Guzmán G. / Quadratín

SECCIÓN: Analistas



-Artero golpe a la CTM- -Un desastre, el METRO- Creado a principios de 1980 a instancias del profesor Bernardo Cobos y del líder histórico de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), Fidel Velázquez Sánchez, el Centro Sindical de Estudios Superiores (CSES) acaba de sufrir un artero golpe por parte del gobierno federal, concretamente de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social. El hecho se ha mantenido, hasta ahora, encriptado. Los llamados medios masivos de información nada han informado al respecto a pesar de las implicaciones sociales y laborales que el mismo conlleva. Ilusiones de cientos de estudiantes truncadas y el desempleo para no menos de 90 trabajadores, sin contar con el enojo y la impotencia de la cúpula cetemista. El CSES, cuyo centro universitario se encuentra en Cuernavaca, Morelos preparaba académicamente a los futuros licenciados en derecho laboral y contaba con otras importantes disciplinas. Hasta hace poco más de un mes, la administración estaba en manos de José Ramírez Gamero, ex gobernador de Durango y secretario de Educación de la CTM. Se sabe que la Secretaría del Trabajo cuenta con un presupuesto cercano a los MIL MILLONES de pesos para educación, capacitación y adiestramiento. Una pequeña partida, no más de 20 millones anuales, era destinada al Centro Sindical que ya había dado sus frutos en varias generaciones de profesionistas, hijos en su mayoría de trabajadores de escasos recursos. Debido a que la CTM, ya sea por disciplina política con el PRI o por pura pose demagógica, se ha opuesto sistemáticamente a las reformas a la legislación laboral impulsadas por el panista secretario del Trabajo, Javier Lozano Alarcón, éste precandidato presidencial (todos los del gabinete calderonista lo son) decidió vengarse o, si se quiere, presionar a la central obrera para obligarla a cambiar de parecer. Así, el Centro Sindical de Estudios Superiores se volvió el primer blanco de un artero golpe dirigido a doblegar a los dirigentes de la CTM y a mostrar los verdaderos intereses que mueven y representa Lozano Alarcón en su carrera política; la defensa a ultranza de la burguesía, de los ricos, de la oligarquía y si no ahí están de muestra también los 45 mil desempleados del Sindicato Mexicano de Electricistas. La administración del CSES cambio de manos y ahora lo manejan los burócratas de la Secretaría del Trabajo. El proyecto educativo de ese Centro ha sido interrumpido por el servilismo, la codicia política y la estolidez. Tiempo Extra Poco más de CINCO MILLONES de usuarios diarios, en su mayoría trabajadores y estudiantes, corren un verdadero peligro al trasladarse en el Sistema de Transporte Colectivo, METRO, que en temporada de lluvias muestra el desastre y la dejadez en que se encuentra a pesar de los 8 mil millones de pesos de subsidio que anualmente recibe. Los responsables son tres directamente: el cara de demente Jefe de Gobierno Capitalino, el exsalinista Marcelo Ebrard Casaubond; el Director General de ese medio de transporte, el mediocre Francisco Bojórquez Hernández y el dictador del Sindicato (dizque) Nacional de Trabajadores del METRO, Fernando Espino Arévalo. El primero por mantener en la importante administración a un improvisado que hace todo lo que el tirano del Sindicato le dice, el segundo por esto que salta a la vista y el tercero por su abuso al imponer a sus incompetentes incondicionales y familiares en puestos claves para el buen funcionamiento del METRO. Por ejemplo, Fernando Espino Arévalo tiene a su hija Mabel como sub-gerente de Bienestar Social con un sueldo cercano a los 90 mil pesos mensuales sin que ella reúna el perfil para el puesto, según ha denunciado la disidencia; el Coordinador de Seguridad Industrial e Higiene, José Pereznegrón Zarco, tiene como único mérito su capacidad de reptar ante Espino a quien todo le dice que sí; el coordinador de Actividades Deportivas, José Luis López Gobea, a quien uno de sus amigos le dice ”El enano” por su estatura moral y física, ya había sido despedido del METRO, se le entregó una jugosa indemnización y, por presiones del dictador sindical, está en ese puesto que utiliza para cada dos meses organizar encuentros amateurs de box en el deportivo donde hay venta de alcohol y cervezas y Nadia Tapia que desde hace más de una década cobra y bien como Coordinadora del CENDI (Centro de Desarrollo Infantil). López Gobea es ingeniero y nada sabe de deportes, Tapía ignora que significa pedagogía y lo que quiere decir administración pública... Pero todos sabemos por adelantado que cuando algo grave suceda en el METRO, los culpables ¿serán?... Si, así es, los trabajadores.